Nación

Una buena designación


En Panamá, un país en el cual resulta un hecho extraordinariamente excepcional que un afrodescendiente ocupe un alto cargo en el engranaje del Estado, la reciente designación del Dr. Camilo Alleyne como próximo Ministro de Salud del gobierno entrante presidido por el Lic. Martín Torrijos, es un hecho que no puede pasar sin un obligado comentario, justamente por las razones antes apuntadas.
Camilo Alleyne nació en la provincia de Colón, una de las regiones más paupérrimas del país, y que concentra a la mayor población negra per cápita. Por sobre esa circunstancia, y haciendo el mejor provecho de oportunidades que se le presentaron, con tesón, se ha destacado como uno de los galenos más reputados de Panamá, América Latina y el Caribe, por su importante y ampliamente reconocido trabajo de investigación y práctica en el ámbito de la medicina reproductiva.
A la luz de lo anterior, creo que los (as) afropanameños (as) tenemos múltiples y valederas razones para recibir con suma simpatía la designación de uno de los nuestros a tan altísimo cargo público, sin pálpito de duda sobre la capacidad profesional que el Dr. Alleyne habrá de desplegar en beneficio de todos los panameños y panameñas.
Camilo, tú como muchos hombres y mujeres afrodescendientes sabes cuánta diferencia puede haber, cuando se nos da una oportunidad. ¡Adelante hermano!
Fue precisamente la experiencia del trabajo difícil que pasaron sus padres para educarlo a él y a sus hermanos, el motor que lo impulsó a seguir adelante con su formación profesional, una formación que sus padres sólo concebían hasta la secundaria, pero que él se propuso concluir con broche de oro, pues hoy cuenta con dos maestrías.
Para él "cuando se vive en carne propia las limitaciones económicas, te motivas a vencer el círculo de la pobreza a través de la educación".
Gracias a su índice académico se ganó una beca para estudios superiores en la ciudad de Panamá. Vivió en Calle Veraguas, en el Mercado Público en donde lavó carros y vendió duros.
Como parte de una iniciativa de la antigua Comisión del Canal de preparar personal panameño en áreas donde no laboraban, Vargas vio un anuncio que cambió su vida.
En ese momento estudiaba el tercer año de ingeniería en la Universidad Tecnológica. Se solicitaba a estudiantes con altos índices académicos que quisieran hacer una especie de internado en la empresa canalera.
Aplicó y en septiembre de 1980 comenzó a trabajar como ayudante en el área de hidrometeorología, a la edad de 20 años.
Su dedicación, entrega al trabajo y su superación jugaron un papel importante para ir escalando posiciones año tras año.
Graduado de ingeniero en el año 1983 y con el entrenamiento que había recibido en la Comisión del Canal de Panamá, aplicó para una beca Fulbright para especializarse en el área de hidrología. Ganó el concurso para una Maestría en Ciencias con Especialización en Hidrología y Sistemas de Recursos Hídricos en la Universidad de Cornell, Ithaca, Nueva York, apoyado por la misma empresa canalera.
Gracias a un acuerdo entre la ACP y el INCAE se graduó en junio de este año con una Maestría de Administración de Empresas.
La oficina a cargo del ingeniero Carlos Vargas tiene como responsabilidad manejar el recurso hídrico de la cuenca hidrográfica del Canal de Panamá.
La Sección de Hidrología y Meteorología garantiza que haya agua para las plantas del IDAAN y de la ACP, la que se utiliza para el consumo de la población de las provincias de Panamá y Colón. También tiene a su cargo el control de los niveles de agua en las represas.


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163774
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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