Nación

Una ciudad sin orientación

Desde 1990 se realizan estudios para establecer una nomenclatura acorde a las necesidades.


EN PANAMÁ es común escuchar a las personas dar direcciones de la siguiente forma: "sigue recto por la Tumba Muerto, cuando llegas al semáforo de El Dorado, doblas a la izquierda, y a la derecha está el edificio de color blanco con amarillo, al lado del supermercado; allí está el local que te digo".
Esta particular manera de dar una dirección se escucha en diversas áreas de la ciudad, debido a que no se ha desarrollado un proyecto general sobre nomenclatura, y el actual sistema no está organizado.
Esta situación lleva a profesionales del urbanismo a señalar que el sistema es un desastre, que turistas y panameños se pueden perder, incluso que las autoridades municipales no han tratado el tema en serio.
Sin embargo, las avenidas y calles tienen sus nombres en letras blancas sobre un refractor de fondo verde, pero no es suficiente porque las calles conocidas como la Tumba Muerto, Transístmica y Calle 50, en los documentos oficiales aparecen como Ricardo J. Alfaro, Avenida Simón Bolívar y Calle 50 Este, Nicanor Obarrio. Las avenidas con doble nombre evidencia la desorganización.
Hay calles que con el tiempo han cambiado de nombre y a otras se les ha designado como algún personaje panameño. Un ejemplo es la calle que inicia en la Avenida 12 de Octubre y termina en la vía Central- España, la altura del Instituto Panamericano (IPA), primero la avenida era conocida como 11 de Octubre y la calle IPA. Pero en 1996 se le asignó a está calle el nombre Martín Luther King.
El caso más reciente que se encuentran en los archivos del Consejo Municipal es la calle 65 de San Francisco, que inicia en la vía Israel y termina en la vía Porras, se le designó como José Antonio Fernández, por ser una persona que se desempeño como Cónsul General de la República Dominicana en Panamá.
No obstante, el Acuerdo N° 73 del 12 de julio de 2005 tienen consideraciones como: la República Dominicana cuenta con una Plaza que tiene el nombre del General Omar Torrijos, padre del actual presidente de la República de Panamá. Además, la designación de la calle serviría como testimonio de agradecimiento al pueblo hermano, República Dominicana.
La solicitud para nombrar una calle la hace cualquier persona, ya sea embajador, familiar de un panameño distinguido o algún grupo. Los interesados deben enviar una carta al representante de su corregimiento y adjuntar hojas de vida y documentos que respalden los méritos por los cuales una calle debe llevar el nombre propuesto. Si la Junta Comunal acoge la propuesta, ésta es llevada al Consejo Municipal y pasa a la Comisión de Honores y Distinciones para su aprobación.
En ocasiones se dice que al final del túnel está la luz, pero en el caso de la nomenclatura parece no brillar porque en el primer año del Consejo no habido proyectos para cambiar el actual sistema con direcciones que no llevan a ningún lado, sino solicitud de designación de nombres a calles o avenidas.
De acuerdo con Carlos Lee, presidente del Consejo Municipal, este tema se puede tratar en el próximo periodo en la Comisión de Desarrollo Urbano, cuando cada uno de los representantes de corregimiento presenten iniciativas y recomendaciones sobre la localización de sus barriadas.
Para Lee, el sistema de nomenclatura debe ser un trabajo en conjunto con el Ministerio de Obras Publicas (MOP), Desarrollo Urbano del Ministerio de Vivienda (MIVI) y otras entidades.
Además, reconoce que los constantes cambios de nombres de avenidas y calles causa confusión a la ciudadanía y el sistema debe ser numérico, pero en la parte inferior puede tener el nombre de algún personaje ilustre.
En la ciudad se ha trabajado en sistemas de nomenclatura, pero ninguna ha dado resultado, porque al Municipio de Panamá no le ha interesado, señaló Valentín Monforte presidente de la Sociedad Panameña de Ingenieros y Arquitectos (SPIA).
Según Monforte, en la última década la ciudad no ha tenido un sistema de nomenclatura, demostrando está totalmente desorganizada.
Frente a este problema la Dirección de Desarrollo Urbano del Ministerio de Vivienda (MIVI) tiene que revisar, porque los diferentes proyectos de nomenclatura en la ciudad no han funcionado.
Con los planteamientos de Monforte coincide el director de Desarrollo Urbano, José Batista, quien señala que en Panamá se han instalado nomenclaturas que no han funcionado por la falta de divulgación y desorganización.
Para Batista, el sistema adecuado para utilizar es el del Colombia, que también es utilizado en algunas ciudades de Estados Unidos, ya que está basado en coordenadas.
Según Batista, la nomenclatura puede tener nombres porque es una forma de reconocer las personas, pero también debe tener un trazado en base a números, porque esa es la forma de dar una continuidad a las calles.
En la ciudad se han realizado tres intentos de nomenclatura y ninguno se ha terminado. El primero fue en la década de los 50, pero no rindió frutos, mientras que en 1970 se realizaron otros esfuerzos por parte del ingeniero y ex concejal Hipólito González, en donde se acordó establecer a las avenidas centrales con un sólo nombre: Central- España y las avenidas localizadas hacia el mar iba a estar numerada como primer, segundo tercera cuarta sur y las que fueran hacia la zona del Canal primera segunda tercera, norte.


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196509
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América