El Decreto No.323 de 1969, sobre normas de plomería, establece que toda vivienda debe tener una trampa de grasa para interceptarla, explica el ingeniero David Araúz, jefe nacional de Salud Ambiental del Ministerio de Salud (MINSA).
Pero, una encuesta realizada por Panamá América indica que la realidad es otra.
La mayoría de casas o apartamentos en la ciudad no tiene un sistema que se encargue de recoger la grasa.
Hasta el momento, el MINSA ha iniciado una tarea de concienciación en las fondas de diferentes puntos de la ciudad para que instalen las trampas de grasa.
Señores cancilleres, no esperen que en Venezuela la democracia se deteriore más para salir a lamentar lo sucedido. Me abrogo esta vocería para realizar estos respetuosos señalamientos, en nombre de la inmensa mayoría de panameños que luchamos por la democracia, que sufrimos la indiferencia internacional en su momento y que no deseamos en otro país hermano semejantes traumas. Venezuela y su pueblo han sido grandes amigos de Panamá. Allá llegaron muchos de nuestros exiliados a vivir. Por ello, es lamentable la postura de nuestro gobierno al reaccionar igual que nos reaccionaban a nosotros por décadas.
El país y su política exterior deben trascender gobiernos y ser consecuentes con las obligaciones que claramente emanan de normas internacionales que forman parte de nuestro derecho positivo. Esperamos que la reunión de Panamá sirva estos propósitos para bien de la institucionalidad continental.