En medio de la crisis que enfrenta la Corte Suprema de Justicia (CSJ), sus magistrados intentan lavar la cara de este órgano del Estado tratando de retomar casos de alto perfil, como los procesos que se han abierto en contra del expresidente Ricardo Martinelli.
Esta situación fue denunciada por diversos conocedores del derecho, como el exprocurador general Rogelio Cruz, quien manifestó que "hay contradicciones evidentes que reflejan un criterio absurdo y no reconocen el derecho porque todos los procesos son inconstitucionales", lo que daría luces a una intervención externa.
Y es que la crítica situación que enfrenta la máxima instancia de justicia de Panamá no solo radica en la abierta intromisión del presidente Juan Carlos Varela en las decisiones de la Corte, sino que además, los propios magistrados han entablado una batalla campal entre grupos, en la cual han surgido denuncias de todo tipo.
También se han dado serias acusaciones de falta de transparencia y ofrecimientos para elegir al presidente de la CSJ, lo que produjo varias denuncias en contra de quienes rigen el sistema de justicia, y que ha provocado la formulación de querellas en la Comisión de Credenciales de la Asamblea Nacional.
No obstante, dicha crisis pareciera salpicar al Órgano Legislativo, que ha adoptado una postura de "no agresión" en contra de los magistrados, como señalan varias sectores cívicos e incluso miembros de esta Cámara.
Solo ayer, la diputada perredista Zulay Rodríguez denunció que existe un matraqueo promovido por el diputado José "Popi" Varela, hermano del presidente, con la intención de archivar las denuncias interpuestas contra los magistrados de la Corte.
La diputada de San Miguelito sostuvo en Radio Panamá que deberá juzgarse a los magistrados por el Sistema Penal Acusatorio (SPA), al constituirse varias ilegalidades y una escasa transparencia.
Desde de la Asamblea Nacional también se ha cuestionado la injerencia del Ejecutivo en las decisiones de la Corte; en este sentido, la diputada independiente Ana Matilde Gómez repudió las presiones en la designación de los magistrados que fueron nombrados a principios de este año.
Reconocen faltas
Esta situación fue reconocida en una carta abierta por el magistrado Harry Díaz, quien reveló que existen fallas profundas en el sistema de justicia.
"Mi indignación no obedece a un interés personal de ser presidente de la Corte Suprema de Justicia, varias veces mencioné que el cargo de presidente no me interesa", dijo el magistrado, tras señalar que el Órgano Judicial "está en crisis" y se ha presenciado un profundo conflicto desde antes de la escogencia del nuevo presidente de la Corte.
Datos
- Gasto excesivo
- Durante 2014 y 2015, los magistrados habrían gastado 995 mil 731 dólares en concepto de viáticos y pago de boletos aéreos al exterior.
- Viajes siguen
- El magistrado presidente de la Corte, José Ayú Prado, defendió los viajes, al señalar que son parte de la cooperación internacional y la capacitación.
- Auditoría
- Luego se ordenó la intervención de la Contraloría General de la República para que audite la institución.