Cuando pudieron no dudaron en hacer la petición y las autoridades respondieron.
Panamá América conoció que los trabajos de remozamiento que lleva a cabo la Alcaldía de Panamá se iniciaron precisamente a solicitud del plantel.
Los fondos provienen del programa de obras comunitarias.
El propósito es mejorar la imagen de estas instalaciones.
La queja por el mal estado de las paradas fue expuesta recientemente por Panamá América.
Los usuarios contaron a este medio que las casetas están convertidas en basureros públicos y más tarde, este medio lo corroboró.
Las paredes de muchas de ellas necesitan pintura, pues se le ha desprendido con el pasar del tiempo, el zinc está oxidado, los metales doblados y los vidrios de las más modernas y recientes, están rallados con pilotos.
Eso se pudo observar en Tocumen, la vía Ricardo J. Alfaro y la avenida Simón Bolívar.
De acuerdo con el informe de Gestión del 2005 del alcalde Juan Carlos Navarro, disponible en la página web del Municipio de Panamá, la ciudad capital cuenta con una nueva imagen, debido a la instalación de un moderno mobiliario urbano.
La iniciativa, en esa fecha, representaba una inversión de B/. 10 millones y era el resultado de un trabajo en conjunto en el que tenía participación entre la administración alcaldicia y la empresa privada.
El Acuerdo No. 115 de 19 de Junio de 2001, autoriza al alcalde Juan Carlos Navarro a suscribir un contrato de concesión del mobiliario urbano con la empresa Equipamientos Urbanos de Panamá, S.A. (EUPAN).
La compañía ganó una licitación pública con el Municipio de Panamá y según contrato por 15 años, deben instalar 800 paradas.
El director de Operaciones de la Autoridad de Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT), Arturo González, aclaró que en los puntos donde hay paradas, la Alcaldía no necesita una solicitud para cambiarla al nuevo mobiliario.
González aclaró que donde ya había paradas no es necesario que se haga la solicitud, ya que esa ubicación ha sido adoptada.
En el 2006, varias paradas de la avenida Balboa y Tumba Muerto fueron vandalizadas, presumiblemente utilizando un rifle de balín.
"Le puedo decir con seguridad que nosotros no tenemos conexión con Panamá o España," dijo Wan.
Pero según el diario, hasta hace poco, la compañía ha anunciado en internet glicerina con 99.5% de pureza.
Esa fue la última entrevista porque a Wan se le recomendó no hablar más.
Antes de llegar a Panamá, la falsa glicerina pasó por tres compañías, en tres continentes. Ninguna la verificó.
Un documento falso emitido por la empresa china Taixing certificó la pureza del embarque.
Este fue repetidamente alterado y se eliminó el nombre del fabricante y previos dueños.
Como resultado, se compró la falsa glicerina sin saber de dónde venía o quién la fabricó.