Y aunque algunos compradores de estos productos consideran que la fidelidad y resolución del pirateado no son nítidas, el precio y el "factor estreno" parecen ser la clave de este negocio ilegal.
Otros como Fredelinda Valdivieso aseguró que después de adquirir una de estas películas, no quedó con ánimos de seguir comprándolas, pues al intentar verla no funcionó.
En los semáforos y paradas de la ciudad de Panamá, los precios de estos productos están desde B/.2.00 a B/.5.00, cada uno.
Panamá América conversó con algunos jóvenes dedicados a esta actividad, quienes manifestaron que al día pueden ganar hasta B/.100.00; mientras que lo menos que pueden llevar a sus casas es B/.20.00.
Pero, de dónde adquieren estos CD y DVD. Estos son comprados a un distribuidor quien se encarga de reproducir las películas y la música a través de Internet, señalaron.
Uno de los vendedores, quien no quiso dar a conocer su nombre, manifestó que los panameños prefieren comprar películas de acción y de cómicas para los niños.
Mientras que los extranjeros solicitan películas con contenido pornográfico.
En cuanto a las que se refieren a música, los clientes no tienen un género definido.
De acuerdo con información suministrada por el departamento de relaciones públicas de la Policía Técnica Judicial (PTJ), el decreto Ejecutivo No.123 de 26 de noviembre de 1996 se encarga de regular este tipo de actividades ilícitas.
Hasta el momento, la PTJ no tiene contabilizada la cantidad de personas que han sido aprehendidas.
Indicaron que en la mayoría de los casos cuando se proceden a realizar una investigación lo hacen a través de una denuncia ciudadana. De esta manera se realizan los operativos para aprehender a los piratas e incautar los productos.
Para el sociólogo Raúl Leis esta actividad es ilegal y para solucionarlo propone incrementar los empleos.
Sólo en el 2001 el mercado global pirata de la música produjo cerca de dos mil millones de unidades. Esto significó que casi el 40% de todos los CDs y casetes vendidos en el mundo fueron copias pirateadas.
En los últimos años, muchas tiendas especializadas en las ventas de CDs, han cerrado debido a las bajas ventas.