s una pieza controversial que ha ido evolucionando a través del tiempo, el bikini todavía sigue dando de qué hablar y más ahora que ha iniciado el verano.
De acuerdo a Ester Yohros, diseñadora de la tienda Arena Blanca, la pieza de baño tiene una importancia enorme porque en Panamá se goza de una temporada de verano bastante larga, que contrasta con la variedad de playas hermosas que existen.
La variedad de bikinis para escoger son infinitas pero lo trascendental es que cada cliente puede encontrar, según su gusto, una pieza que ha cobrado gran valor social y tradicional a lo largo de la historia.
Y es que desde el siglo XIX los médicos recomendaban los mares y los balnearios para contrarrestar varias enfermedades como la meningitis, la depresión y los males del amor. Desde ese punto de vista fue necesario crear un tipo de prenda para la ocasión.
Los modelos iniciales fueron demasiados imprácticos ante su mismo patrón, el cual consistía de franela, cuello alto; con mangas hasta los codos y faldilla hasta las rodillas. A medida que fueron pasando los años, llegaron nuevos diseños que generaron polémica.
Para la Primera Guerra Mundial ya existía el bañador ceñido, de una sola pieza y gracias a los experimentos textiles del danés Jantzen, apellido que se convirtió en sinónimo del bañador elástico debido a los efectos causados por el propio diseñador.
Este bañador daría lugar, ya en 1930 al famoso "dos pieza", bañador sin espalda, con tirantes muy delgados. Pero en el terreno de los bañadores, el gran salto se dio pasada la Segunda Guerra Mundial, en el año de 1946.
Aquel año, el diseñador francés Luis Réard preparaba en su taller parisino una novedad absoluta en el mundo del bañador femenino, el bikini.
Nombre que asumió por las constantes pruebas nucleares que se practicaban sobre el atolón del archipiélago de las islas Bikini, en el Pacífico.
Actualmente, aprecia la diseñadora, el bikini es un pieza ideal para obtener un bronceado perfecto y, además, sirve para que las mujeres se sientan más sexy y femeninas.
Para lucir un bikini se debe escoger bien el diseño de acuerdo con el color de la piel de la persona, luego ver cuáles son los colores que deben utilizarse para el verano.
Básicamente, Yohros recomienda usar los colores más prácticos como el verde, el blanco, el color leopardo y los estampados de flores que causan gran impacto visual en el varón.
El material que se utiliza para confeccionar el bikini es a base de licra, una tela que permite su elasticidad y consistencia. Sin embargo, dependiendo de lo que se pida, su confección puede tardar un poco, ya que esta tienda se especializa en hacerlo a la medida del cliente.
"En cuanto a la polémica que ha generado, es que hay mujeres que por razones de religión evitan usar un bikini, pero hoy día el bikini para la mujer moderna es una pieza que debe tenerla en el ropero, porque yo, en lo personal, no le encuentro nada de malo", recalcó la diseñadora.
Otro aspecto es que los panameños son reservados y en otras latitudes como en Colombia y Europa, se utiliza mucho el bikini hilo dental y en mono kini (de una sola pieza) que en nuestro medio no ha alcanzado tanta expansión, porque se usa con los senos expuestos.
Pero uno de los atributos del bikini en nuestro medio, es que le permite tomar sol a la mujer en áreas que por lo general permanece oculta y que se permite casi lograr una homogeneidad en todo el broceado.
"El bikini es tan complejo que ya existe inclusivo para el hombre, pero yo, en mi caso particular, no trabajo con este tipo de pieza, si no que diseño para las damas. Sin embargo, considero que en el caso del varón, esta pieza ha pasado ya de moda", dijo.
"Esperemos que siempre exista el bikini, ya que lo que sucede en la actualidad es que siempre se transforma porque hay con short, con amarre y de diseño recto, que hacen infinita la variedad para lucirlo y preferirlo", dijo Yohros.
Una historia en dos piezas
Por razones de ética más que de estética, el bikini no se popularizó hasta los años 60, gracias a factores tan influyentes como las grandes divas del cine, los medios de comunicación de masas y la apertura política y social de occidente. Una bailarina del Casino de París, Micheline Bernardini, fue la primera modelo en posar con bikini. El bikini con el paso del tiempo ha permanecido y todavía sigue dando polémica porque aún hay ciertos sectores de la sociedad que no lo terminan de asimilar en las diferentes playas de nuestro país.