Como una luchadora por la libertad de expresión, la democracia y la justicia. Así se puede describir a la presidenta vitalicia de la Editora Panamá América, S.A (EPASA), Rosario Arias de Galindo.
Doña Rosario, como se le conoce, junto a su hermano Gilberto Arias, fueron quienes encabezaron la lucha por recuperar EPASA, luego de que les fuera despojado por parte de los militares, tras el golpe militar del 11 de octubre de 1968.
Ella no fue exiliada, quizá por su condición de mujer y porque no era una figura políticamente activa, por lo que de inmediato desde Panamá comenzó una lucha por recuperar lo perdido.
"Arrancamos de una vez a defendernos, no sólo aquí, sino en el exterior. Gilberto, que estaba afuera exiliado, comenzó a visitar organismos de derechos humanos internacionales y yo comencé a ir a las sesiones de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) a denunciar esta injusticia", recordó.
Comentó que los militares acudieron a la SIP, argumentando que el periódico era de ellos; pero este organismo nunca se los aceptó y no les permitieron nunca tener participación en la sociedad.
"Fui a toda clase de organizaciones de derechos humanos, escribí sobre lo sucedido y cuando viajaba tenía reuniones para denunciar estos hechos. Fue una lucha permanente de 21 años", relató.
Ya para el 26 de diciembre de 1989, pocos días después de la invasión norteamericana a Panamá y transcurridos 21 años de dictadura, Rosario Arias de Galindo y su hermano Gilberto Arias, a quien se le había permitido regresar del exilio en 1978, decidieron ir a las instalaciones de la denominada ERSA.
"Los empleados que estaban allí, nos recibieron con aplausos y nos pararon a Gilberto y a mí en una mesa para que les habláramos", recordó sonriente y emocionada Arias de Galindo.
Era una vergüenza cómo había quedado el periódico, pero se comenzó a reorganizar para finalmente y con poco personal, salir otra vez publicado el 5 de enero de 1990.
"Fue un día muy emocionante, porque había sido muy frustrante todo este proceso a lo largo de los 21 años", añadió.
Al final y tras un extenso intercambio de recursos legales que se extendió hasta el año 1993, durante el gobierno del ex presidente Guillermo Endara, EPASA retorna a sus legítimos dueños.
Para el presidente del Colegio Nacional de Periodistas, Luis Polo Roa, el retorno de EPASA a sus dueños marcó un precedente para que en Panamá no se produzca jamás, ni se tome en consideración el secuestro de los medios de comunicación social.
Una lucha de 21 años por recuperar lo legítimo
La independencia ha sido la clave del éxito para EPASA. "No nos hemos convertido nunca en voceros de ningún gobierno".