Nación

Una mano para salir de las bandas

" Por una Esperanza" es el programa que ejecuta el MIDES, para transformar en hombres de bien a pandilleros.


VERSE en las garras de la muerte fue suficiente para que Joel Rivas, un joven de 20 años, le encontrara sentido a la vida.
Cuenta Joel que por la necesidad e influencias de amistades y de su hermano, ingresó a las bandas desde los 14 años.
Por más de 4 años se dedicó a robar y a vender drogas, hasta que en medio de una riña entre bandas rivales fue impactado por 4 balas en su columna.
"Casi me muero, estuve muy grave", señaló Joel.
Indicó que en principio fue muy difícil, quedó por un año en silla de ruedas, pero "gracias a Dios, aunque no ha vuelto a ser como antes, -pues debe usar bastón-, poco a poco me he recuperado".
Indicó que las cosas han cambiado tanto física como mentalmente para él, ya no puede realizar actividades deportivas. Su condición se lo impide. Igualmente, al rememorar los errores cometidos, reflexiona sobre su pasado y se da cuenta de que si hubiera buscado otro camino, no estuviera en esas condiciones.
Ahora pide la oportunidad de un trabajo para subsistir y salir adelante.
También aprovecha para enviarle un mensaje a los jóvenes "para que se alejen de las bandas y estudien para que sean alguien en la vida".
La historia de José Luis, residente en "la Caseta" de Curundú, puede ser mejor.
Este joven que está por cumplir 18 años, pertenece a una banda desde hace un año.
Según José Luis ingresó a la banda por problemas familiares, económicos y por amistades.
Con un tono seguro dice: "estoy en un banda, pero eso ya está tranquilo".
¿Por qué? José Luis, al igual que otros 700 jóvenes de Curundú, Santa Ana, San Felipe y El Chorrillo, forma parte del proyecto "Por una esperanza" que desarrolla el Ministerio de Desarrollo Social (MIDES).
Alejandro Cham, coordinador del programa, señaló que este programa cuenta de tres fases. La primera es de acercamiento, mediante actividades deportivas. La segunda es de diagnóstico, para identificar quién es el joven y qué quiere, y la tercera es enviarlo a una preparación técnica para que pueda defenderse laboralmente.
Cham señaló que este programa se constituye en una tercera puerta para los jóvenes, pues el que está en una pandilla sólo tiene dos: la cárcel o la muerte.
Indicó que el tema de prevención de chicos de alto riesgo desde el MIDES ha tenido grandes avances, ya que los alejan de los vicios y con ello disminuye la violencia.
  • "Por una esperanza" cuenta con un presupuesto de B/. 166 mil.

  • Actualmente participan 52 pandillas, con jóvenes de edades que oscilan entre los 14 y 29 años, cuyas familias el MIDES apoya económicamente.

  • La desintegración familiar, problemas económicos, deserción escolar, la presión de grupo, son las causas por las que ingresan a las bandas.


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288120
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América