NO TENER B/.60 casi le cuesta el futuro a Lucas Soto, de 14 años. Ese es el precio de unos lentes que mejorarán su visión y que por la condición económica de su familia, no había podido adquirir.
La situación de Lucas se conoció luego de que Panamá América informara su caso. Él reside en la apartada comunidad de Tres Hermanas, a más de dos horas de Capira.
Su visión se viene desmejorando desde que tenía siete u ocho años, pero sus padres, a pesar de múltiples esfuerzos, no habían tenido dinero para llevarlo a un especialista.
Este viernes el sueño más grande de Lucas, su padre y su madre se hizo realidad.
"Lucas va a recibir atención médica", nos comunicaron de la Gobernación de Panamá este jueves. Para ese momento ya se había armado la logística.
Un equipo del Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA), en Capira se trasladó hasta la casa de Lucas para informarle la buena nueva.
Pero, no fue fácil. Al llegar, luego de un complicado camino, Martina Cárdenas, la mamá de Lucas, se negaba a viajar.
Y es que se les dijo que debían irse a dormir a la oficina regional del MIDA porque "recibirían ayuda". No se les mencionó lo de la visión.
Martina insistía en que no podía moverse de la casa porque su esposo no estaba. Ella debía cuidar a dos niños más y por tanto, no sabía qué hacer.
Por momentos parecía que la obra social no se concretaría, tal como nos explicó Yesenia Bowen, de la Gobernación de Panamá.
Afortunadamente más tarde se resolvió todo.
Al llegar el padre de Lucas, éste decidió acompañar a su hijo.
El viaje representaba un sacrificio económico. Lucas padre trabaja en la agricultura y de lo que gana a diario depende toda la familia.
Fue hasta ayer cuando quedó claro el verdadero propósito. Lucas viajaría a Santiago de Veraguas para ser atendido por los médicos cubanos de la Fundación Milagro.
Los arreglos se hicieron en conjunto con el Despacho de la Primera Dama.
"Conseguimos un cupo con los doctores y eso es muy difícil porque la lista es muy larga", contó Bowen.
Cuando el protagonista de esta historia, el pequeño Lucas, conoció que por primera vez, especialistas evaluarían su caso, apenas emitió palabra. "Yo quiero seguir estudiando y estoy muy contento".
Robin López Del Castillo, oftalmólogo cubano, indicó que Lucas padece de "hipermetropía con astigmatistmo alta". Este mal ha acabado con el 40% de su visión, por lo que ahora utilizará lentes de vidrio grueso, aunque "el daño es irreversible".
Una misteriosa ayuda que se convirtió en alegría
Un niño humilde de Capira tiene ahora esperanzas de superarse. Su sueño de una mejor visión se cumplirá.