LO QUE inició como una usual protesta estudiantil, terminó en tragedia. Ariel Alveo falleció cuando apenas tenía 15 años de edad y antes de terminar sus estudios de Plomería en el Colegio Artes y Oficios. La causa de la muerte: un tumor cerebral que se agravó cuando cayó en una zanja al huir de las bombas lacrimógenas que lanzaban las unidades antimotines de la Policía Nacional.
Alveo fue trasladado convulsionando el jueves al Hospital San Miguel Arcángel, de San Miguelito, luego de verse afectado por las bombas lacrimógenas. El domingo murió luego de cuatro días de agonía.
La profesora del Artes y Oficios, Vanessa Guevara contó que el jueves alrededor de las 8: 00 a.m. iniciaron los enfrentamientos entre los alumnos y los antimotines.
Guevara reveló al Panamá América que a eso de las 9: 00 a.m., observó a un estudiante que se cayó en la parte trasera del centro de estudios y que convulsionaba como si estuviera sufriendo un ataque epiléptico. "Allí el alumno trataba de ponerse de pie y no podía", relató.
En ese momento, los demás estudiantes se reían pensando que Alveo estaba bromeando. Sin embargo, ni por la mente les pasó lo que luego de cuatro días iba a ocurrir.
Recordó que cuando cargaron al chico a la enfermería éste estaba un poco pálido y con los ojos distorsionados por las convulsiones.
Una vez en la enfermería del colegio, una enfermera lo atendió por un rato, pero recomendó que debían trasladarlo urgentemente a un hospital, porque el chico estaba muy mal.
Se decidió llevarlo al Hospital San Miguel Arcángel, junto con dos alumnas que se sentían afectadas por los gases lacrimógenos. Tuvieron que salir por la parte de atrás del colegio, porque todavía se mantenían los enfrentamientos.
Narra Guevara que llamó a la madre del muchacho y le comunicó lo que estaba sucediendo con su hijo, para que se apersonara al nosocomio. Durante el trayecto, Ariel mantenía el conocimiento de lo que sucedía a su alrededor.
"Cuando llegué a la sala de urgencias, el doctor me dijo que Ariel estaba muy mal, por lo que había que llevarlo al Hospital Santo Tomás".
Hoy, sus familiares y amigos cuentan que Ariel trabajaba en su rato libre como ayudante en una pizzería y le gustaba escuchar música.
También jugaba fútbol con sus amigos de la 9 de enero, en San Miguelito, barrio que posiblemente lo extrañará y del que jamás podrá reparar sus tuberías.
Con la protesta, los chicos reclamaban el reintegro de algunos compañeros, que habían sido suspendidos por actos irregulares.
Alveo dijo: "me siento débil, me siento débil", cuando fue trasladado a la enfermería. Los profesores Vanessa Guevara y Martín Pinto lo llevaron al hospital.
En el trayecto no perdió el conocimiento, incluso el propio estudiante dio el número de teléfono para que llamaran a su madre. Un examen de CAT arrojó como resultado que tenía un tumor en la cabeza.
Una protesta terminó con la vida de un joven de 15 años
Casi una hora duró la agonía de Ariel Alveo hasta llegar al hospital y ser atendido por un médico.