Nación

Una significativa tradición

La habilidad de Jaramillo es notoria. Cada detalle del nacimiento lo realiza con mucho esmero.


LA NAVIDAD es, y así lo entienden muchos, la época para acercar a las familias, el momento propicio para renovarse.
En medio de esa creencia creció el arquitecto Gerardo Jaramillo, quien desde pequeño se ha dejado envolver por las tradiciones navideñas.
Todos los años él instala un nacimiento en su casa, lo que le fue inculcado por su abuela paterna.
Sucede que Jaramillo tiene mucha habilidad en las manualidades y su abuela lo observó y le regaló un nacimiento, indicándole cómo hacerlo más atractivo.
Desde entonces y hasta la fecha, Gerardo no deja pasar una navidad sin colocar el nacimiento en su casa, el que confecciona durante tres días.
En ese tiempo pone todo su esmero en darle cada detalle a la obra para que se vea deslumbrante.
Pastorcitos, un riachuelo, un puente y lo personajes principales que componen el nacimiento son tomados en cuenta, sin olvidar el paisaje y las luces, lo que lo convierten en algo digno de imitar.
Así lo comprobamos cuando visitamos, en dos ocasiones, su apartamento en Punta Pacíifica.


A Gerardo le tomó tres días el montaje completo y lo encontramos, armando, clavando, pintando y procurando que todo quedara en su sitio.
Según nos dijo, su objetivo es siempre que el nacimiento esté listo para el primer domingo de adviento.
"No lo hago por mera costumbre, sino por el significado que este tiene para los que creemos en la llegada del hijo de Dios", indicó.
Dice que el nacimiento le recuerda "la presencia del supremo en la Tierra".
Además, para el arquitecto Jaramillo el tener un nacimiento en casa es una forma de rendirle tributo a la virgen María.
Tan pronto queda instalado, reza tres ave maría cada día, sin olvidar la novena al niño Dios, iniciando esta los 16 de diciembre y culminándola el 24.


fecha edicion
old id
259495
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América