Cenaida González tiene 21 años y aunque pareciera que posee todo el tiempo del mundo sus días están contados. Para seguir viviendo necesita ya un transplante de hígado. Su rostro pálido, su vientre hinchado y el color amarillo en la membrana que recubre sus ojos, indican su gravedad.
Ella quiere vivir no sólo por esa fuerza interior que mueve a los humanos, sino por los dos hermosos angelitos que tiene que cuidar: una niña de 5 cinco años y uno de 2, que aún no entienden qué le pasa a mami.
Cenaida necesita un transplante de hígado en el extranjero. Padece cirrosis biliar hepática secundaria.
El apoyo y solidaridad son fundamentales. En la Caja de Ahorros ha abierto la cuenta 16-01-0041536-3, para los interesados en aportar, quienes pueden comunicarse a los teléfonos 514-6577 ó 583-3029.
Cenaida ha emprendido una cruzada por su vida. Pese a su precario estado recorre calles y toca puertas, pero la ayuda llega a cuentagotas. Sólo ha recogido B/. 2 mil de los 70 mil que necesita.
Es madre soltera. La apoyan con lo poco que tienen su suegra y ahora el pastor del Templo La Hermosa, James Cleveland, quien llegó hace dos meses a trabajar en ese centro, ubicado en La Chorrera.
Cenaida empezó a acudir a esta iglesia y la esposa del pastor notó algo extraño. Creyó que era por desnutrición, pero se dio cuenta del problema hepático y que estaba esperando la muerte.
Pensaron que no era justo si había personas que habían salvado su vida, como el cantante español Rafael, quien ahora se siente más joven, por qué negarle ese derecho a Cenaida que tiene dos hermosos hijos.
Pese a las limitaciones económicas para desplazarse, empezaron a tocar puertas. Fueron a la Lotería Nacional de Beneficencia, a canales de televisión, medios impresos y hoy enviará una carta a la presidenta Mireya Moscoso, pidiéndole ayuda.
El pastor Cleveland cree que si todos los panameños dan algo, por mínimo que sea, pueden lograr la suma y para ello organizarán vigilias en distintos puntos, porque ya Cenaida no tiene fuerzas para caminar y él tiene que atender a la iglesia y los problemas que ha encontrado producto de la pobreza.
Los hijos de Cenaida están en esta situación. "Son niños muy hermosos físicamente. Verdaderamente para su pobreza, que no tienen para la leche ni para comer, son niños que se ven hermosos, no pareciera que pasaran tantos problemas", asegura.
En una gira que realizara Vivian Torrijos, esposa del presidente electo Martín Torrijos, durante la pasada campaña, Cenaida le pidió una cama camarote y colchones para sus hijos, solicitud que fue cumplida.
En carta fechada el 26 de abril de 2004, Vivian Torrijos confirma a Cenaida que en el gobierno de Torrijos trabajarían con mucho empeño para atender y dar soluciones a los panameños que tanto necesitan.
Cenaida cree en esta promesa. Su rostro se iluminó cuando mencionaba el nombre de Vivian y lo mucho que le agradece la ayuda, no solo por lo material sino por la calidez de su trató y porque se interesó por su problema. "Ella me dijo que no preocupara que me iba a ayudar", afirma.