La Autoridad de Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT) tiene, con el inicio
del periodo escolar, una tarea pendiente: la inspección de los buses colegiales.
Como cada año, este transporte tiene una serie de parámetros por cumplir,
entre ellos, los letreros que los identifiquen como colegial, número de
certificación de operación en la parte frontal, parte trasera y en ambos lados,
placa única de municipio, póliza de seguro vigente del vehículo y de asiento
para estudiantes.
Sin embargo, a sabiendas de los requisitos, los conductores cometen algunas
faltas como el uso de equipos de sonido, el cual está prohibido, según informó
Antonio Escudero, jefe de inspección de la ATTT.
Esta falta se multa con 50 dólares, si son reincidentes se les decomisa el
aparato y hasta podría perder su cupo.
El uso de calcomanías no contempladas, afiches, papel ahumado en vidrios, y
no tener vigente la póliza de seguro, son otras de las faltas cometidas.
El año pasado se impusieron alrededor de 383 multas a buses colegiales,
dijo Escudero a panamaamerica.com.pa
Gloria Ávila, secretaria de organización de la Cámara Nacional de
Transportistas Colegiales (Canatracol), considera que la mayoría de los
conductores de buses colegiales "son responsables", exceptuando algunas unidades
que no cumplen las reglas.
Por ello, han solicitado que la revisiones a los buses colegiales se haga
un mes antes de iniciar las clases, para que tengan la etiqueta de inspección.
Hasta el momento, no se tiene la fecha exacta de las revisiones de este
año, que se dan tanto en escuelas estatales como particulares, según
Escudero.
Conversaciones pendientes
La secretaria de organización de Canatracol recordó que ellos (los buses
colegiales) aún esperan que el servicio de transporte colegial sea regulado, que
no existan buses colegiales piratas y que todo bus colegial pertenezca a una
organización, además, que se cumpla el Decreto 316.
