Para ser profesor de la más alta clasificación de la Universidad de Panamá, un doctorado cuenta. Pero para ser rector, no es necesario este requisito, pese a que la esencia de la primera casa de estudios es la excelencia académica, que debe empezar por la cúpula directiva.
Y es que el escogimiento del rector, si bien se realiza democráticamente, tiene matices de la política partidista criolla si se toma en cuenta que la elección es por votación ponderada, es decir, unos sectores tienen mayor valor en su voto porcentual que otros.
Así tenemos que el voto de un profesor regular tiene una ponderación del 50%, de los especiales un 15%; de los administrativos un 5%, de los asistentes 5% y el de los estudiantes, 25%.
Basta entonces atraer la simpatía de los sectores con mayor ponderación para alcanzar tan codiciado cargo.
De esta forma, de acuerdo con fuentes consultadas, tienen más opción de llegar a la rectoría aquellos candidatos cuyas facultades cuenten con más profesores regulares, aunque tengan menos créditos académicos o menor trayectoria en la vida universitaria.
Con el valor de los puntos porcentuales no es casual que los últimos dos rectores provengan de facultades grandes como Ciencias donde, de 382 docentes, 180 son regulares, y de Humanidades, donde hay 206 profesores regulares.
Aun cuando diversos sectores cuestionan el sistema, lo cierto es que el Estatuto de la Universidad de Panamá no contiene ningún artículo o acápite donde se especifique que para ser rector es necesario contar con un doctorado. Unicamente debe ser panameño, tener título universitario, haber ejercido la docencia en la Universidad de Panamá como profesor regular y tener méritos académicos.
También el movimiento estudiantil tiene gran poder al momento de elegir al rector, pues tiene la ventaja de contar con el segundo mejor valor porcentual en su voto, después del de los profesores regulares.
Y hay más: las asociaciones estudiantiles, las cuales se las arreglan para mantener en el Consejo General Universitario a sus miembros, tienen una serie de prebendas muy cuestionadas por los docentes consultados, además de manejar altas sumas de dinero, producto de estas prebendas.
No hay que hilar muy delgado para percatarse de que quien se candidatice para rector, tiene necesariamente que buscar el apoyo de estos grupos.
A pesar de esta aparente incongruencia, el sistema de elección del rector, los decanos y los directores de centros regionales ha mejorado en los últimos años, según diversas fuentes, después que se modificara la Ley 11 de 8 de junio de 1981, por la cual se reorganiza la Universidad de Panamá, y que a su vez fuera modificada mediante la Ley 6 de 24 de mayo de 1991 y la Ley 27 de 17 de noviembre de 1994.
La doctora Aura Emérita Guerra de Villalaz, ex candidata a rectora y docente universitaria por más de dos décadas, plantea la necesidad, como catedrática, de hacer una autocrítica para mejorar el sistema de elección de las autoridades, la calidad de la enseñanza y los valores de la misma universidad.
Aduce que las anomalías existentes no son más que el resultado de una historia política accidentada y que comenzó desde 1969 con el cierre forzado de la universidad, mediante el Decreto 144 que, incluso, eliminó la autonomía universitaria.
Fueron exilados entonces buenos docentes y se dio un resquebrajamiento a todos los niveles en la primera casa de estudios.
La luz comenzó a resurgir con un movimiento que incitaba a los cambios y que culminó con la aprobación de la Ley 11, por lo que empezó a rescatarse el papel que jugó la universidad antes de 1968.
No obstante, haber comenzado la conformación de las asociaciones de estudiantes, docentes y administrativos, continuaba el régimen político de facto en el país.
En ese ínterin se dieron rejuegos internos, usando la Ley 11, según la también ex magistrada de la Corte Suprema de Justicia, lo que llevó fue al clientelismo político, que aún hoy se da. "Si votas por mí, tendrás x privilegios".
Villalaz pone como prueba de que la universidad no se está "manejando" bien, el hecho de que haya paridad en el número de administrativos y de docentes, en una institución meramente académica. Por cada docente hay un administrativo nombrado.
También otra fuente, un docente con más de 30 años como catedrático, y que ha ocupado diversos cargos directivos, asegura que existe malestar entre los diversos sectores universitarios porque la percepción es que el actual rector, se manejó muy bien e hizo "buenas negociaciones y arreglos con grupos gremialistas como la Asociación de Empleados de la Universidad de Panamá (ASEUPA). CARRERA ADMINISTRATIVA CONTRA CLIENTELISMO POLITICO
Luis Prescot, secretario general de la ASEUPA, se defiende con el argumento de que algunos sectores están comparando el sistema de las universidades privadas con el de la Universidad de Panamá, cuando son totalmente distintos.
Prescot aceptó que, efectivamente, existe una paridad, pero los funcionarios de ese centro de estudios no atienden únicamente a los docentes, sino también a los estudiantes, que suman más de 67 mil; contrario a los centros privados donde el número de profesores y estudiantes es infinitamente menor.
Aceptó igualmente que hay que reducir los puestos que se prestan para espacios políticos, sobre todo, los de libre designación o los de confianza.
Entre éstos están las direcciones generales, las subdirecciones y algunas jefaturas departamentales, que son ocupadas por personas de confianza del rector de turno.
También aceptó que existe en esta administración el clientelismo político cuando dijo: "hay algo de eso, tenemos que admitirlo", pero aún prevalece una actitud seria para que eso no afecte el desarrollo de la institución.
"La tendencia es que entren más puestos a la carrera (administrativa) para impedir que se manejen políticamente", sustentó.
Por otro lado, existe un movimiento tendiente a que todos los profesores tengan igual ponderación, pero éste se inició hace unos seis años y aún no se ven resultados.
Sin embargo, según informó la secretaria general de la universidad, Argentina Ying de Turner, existe una propuesta para cambiar el Estatuto de la Universidad de Panamá en lo concerniente al nombramiento de profesionales que aspiran a ser docentes universitarios y que entran al banco de datos de la universidad que cada unidad académica tiene, desde 1998, y donde está almacenada la información contenida en los formularios que llenan los aspirantes a profesores.
Lo que se busca, dijo, es que tengan una preparación académica adecuada, por lo que deben contar por lo menos con una maestría, pero a la vez, la universidad pretende propiciar más los doctorados entre el personal docente.
Para lograr este propósito existe una comisión liderada por el vice rector académico, doctor Jorge Cisneros, y se espera que para abril próximo se logren los resultados deseados.
La secretaria general rechazó de plano que haya politización en los nombramientos y concursos de cátedras, aunque reconoció que "nuestro sistema no es perfecto y puede haber un sesgo..."...¿de qué?. UNIVERSIDAD DE PANAMA - NUMERO DE DOCENTES SEGUNDO SEMEMESTRE 1999 -
Eventuales 1,806
Extraordinarios 15
Adjuntos 228
Regulares 1,095
Asistentes 523
TOTAL 3,667 UNIVERSIDAD DE PANAMA - COSTOS PROMEDIO ANUAL POR ESTUDIANTE, SEGUN FACULTAD PRIMER SEMESTRE 2000 -
Estudiantes matriculados 67,345
Presupuesto B/.89,449,288.00
Costo promedio total
por estudiante B/. 1,328.22
Medicina B/. 3,917.00
Odontología B/. 7,429.00
Agronomía B/. 4,912.00
Adm. De Empresas B/. 529.00
Ciencias B/. 8,467.00 UNIVERSIDAD DE PANAMA - GRUPOS DE DOCENTES -
Profesores regulares
Profesores especiales
Profesores asistentes
Los profesores regulares se clasifican en las categorías de auxiliares, agregados y titulares.
AUXILIARES: Son aquéllos que al obtener la posición de profesores regulares mediante concurso, son clasificados en esta categoría inicial.
AGREGADOS Son aquéllos que mediante concurso o ascenso pasan a ser clasificados en esta categoría.
TITULARES: Son aquéllos que mediante concurso o ascenso pasan a ser clasificados en esta categoría, que es la más alta clasificación del profesorado universitario. El nombramiento es permanente.
Los profesores especiales son aquéllos que ejercen la docencia de forma no permanente. Se clasifican en cuatro categorías:
ADJUNTOS: Son nombrados, previo concurso, por dos años prorrogables.
EVENTUALES: Profesionales idóneos, con alto índice académico o con ejecutorias a quienes, por circunstancias excepcionales, el rector puede contratar hasta por un año, previa recomendación del Decano de la facultad.
EXTRAORDINARIOS: Personalidades sobresalientes del país o extranjeros, que el rector, previa recomendación de la Junta de Facultad y del Consejo Académico, nombre o contrate para tareas docentes o de investigación por el tiempo que la universidad y el profesor acuerden.
VISITANTES: Son extranjeros o nacionales residentes en el exterior que la universidad contrata, previa Junta de Facultad y aprobación del Consejo Académico, durante uno o más períodos regulares o parte de los mismos.
PROFESORES ASISTENETES: Son profesionales idóneos que participan como personal de apoyo en actividades de docencia, investigación, extensión, difusión, servicios y administración de la docencia en las respectivas unidades académicas. Son nombrados por el rector, previa recomendación del decano, junta departamental o unidad académica.