El vicerrector administrativo de la Universidad de Panamá, Rufino Fernández, advirtió a los trabajadores universitarios en paro desde ayer, que quienes incumplan sus funciones no percibirán emolumento alguno.
Mediante una circular, Fernández recalcó que a los que no trabajen se les aplicarán las medidas previstas en las leyes, el estatuto y los reglamentos correspondientes.
Agregó que la Ley de Carrera Administrativa prohíbe que los servidores públicos cobren un salario si no cumplen con su jornada de trabajo.
En tanto, la Asociación de Empleados Administrativos de la Universidad de Panamá (ASEUPA), que reclama el pago de B/.750 mil en concepto de la nueva escala salarial, anunció la extensión del paro a la Facultad de Ciencias, al Centro Experimental de Tocumen, la Imprenta Universitaria y el Centro Regional Universitario de Chiriquí; de 7:00 a.m. a las 12:00 del mediodía.
La medida de fuerza se mantiene en las cafeterías y los departamentos de mantenimiento del Campus Central y el Centro Regional Universitario de Colón.
Por su parte, el rector encargado de la UP, Jorge Cisneros, advirtió que aplicarán las sanciones respectivas a los funcionarios administrativos que atiendan el llamado de paro de la ASEUPA.
De acuerdo con Cisneros, unos cuantos dirigentes de la ASEUPA, sin consultar a las bases, se han arriesgado a realizar este paro de una manera “violenta, inconsulta e irresponsable”, tratando de lesionar a la universidad en dos aspectos vitales, como son las cafeterías y la limpieza.
Por su parte, Damián Espino, subsecretario general de la ASEUPA, indicó que “frente a la intención de aplicarse medidas contra los trabajadores, nosotros los vamos a enfrentar. A nosotros no nos van a intimidar, ya que nos asiste la justicia y la razón y no podemos renunciar a ellos”, destacó.
Asegura Martínez que en las excavaciones que se realizaron en la comunidad de Quije en Natá, sin el perro, se logró encontrar evidencia, sin embargo cuando Sandy Anderson lleva al perro, éste no logró detectar ningún lugar en donde hubiera osamentas y sólo determinó un sitio donde más tarde se excavó y no se encontró nada.
Una de las pruebas del fraude del perro, asegura el antropólogo, es que él logró ver en una ocasión en Breñón, Chiriquí, cuando Sandy Anderson sacó de su bota un pequeño hueso y lo tiró al suelo, hueso que posteriormente encontró el perro y que supuestamente era de un desaparecido.
"Esta osamenta encontrada es analizada en un laboratorio, que demuestra que no es de un panameño o persona desaparecida, sino que pertenecían a persona de tez blanca y ojos azules", destacó. Agregó que ella traía los huesos y Almanza lo sabía "porque nunca nos permitió que habláramos porque nos tenía amenazados por el supuesto pacto de confidencialidad que habíamos firmado y si hablábamos nos demandaría".
Señaló que Almanza indica que estas personas no cobraban por traer el perro, lo que es falso porque se les pagaba hospedaje, alimentación en donde se gastaron miles de dólares, y esto está consignado en el expediente.
El Relia Gene Technologies File, asegura que los restos de osamentas que encontró el perro Eagle eran compatibles con personas de tez blanca y ojos azules no hispanos, lo que demuestra que si hay laboratorios que dicen la verdad y que nada de lo que ha presentado la Comisión de la Verdad y que tienen que ver con hallazgos del perro son verdaderos.
Sandra Anderson es procesada en los Estados Unidos y en Internet ya los diarios están publicando el fraude en donde también Panamá está involucrada, con conocimiento de Almanza según aseguran testigos que trabajaron con él en la Comisión de la Verdad.