Por más de cinco horas la avenida Simón Bolívar permaneció bloqueada por un reducido grupo de estudiantes universitarios, que provocó daños a la propiedad privada y un enorme tranque.
Protestaron por el incremento de la tarifa eléctrica, del combustible y por las negociaciones del Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos, el que consideran inconsulto.
A pesar del largo tiempo que se mantuvo obstaculizada la vía y que por momentos los estudiantes, con el rostro cubierto, lanzaban piedras a la Policía, las unidades antimotines que estaban en el lugar nunca los enfrentaron.
Los estudiantes lograron apoderarse de un casco de un guardia motorizado, luego que éste apresuradamente montó su moto y logró escapar de la arremetida de pedradas que lanzaban los protestantes.
Asimismo, capturaron a un supuesto infiltrado en la protesta, a quien le propinaron varias patadas.