Más de 30 mil panameños pueden estar infectados con el virus del HIV/SIDA, sin saberlo, sin embargo, sólo 2 mil han sido identificados, aseguró el infectólogo de la Caja de Seguro Social (CSS) y de la Asociación Médica Nacional, Guillermo Kenion.
Sostuvo que la situación en cuanto a casos en el país, es muy grave, ya que con la pequeña población de 2.8 millones de personas que hay en Panamá, existe una incidencia de 1.5 por cada mil.
"Esta es una incidencia enormemente alta y eso no podemos permitirlo, porque se nos van a llenar los hospitales de pacientes con HIV/SIDA y no vamos a tener espacio para atender a los otros pacientes", enfatizó.
Explicó además que en estos momentos la tasa de riesgo estimada se ha sobrepasado. "Hay una fórmula en epidemiología que dice que por cada persona contagiada hay 10 que están enfermas y no lo saben y eso se está cumpliendo matemáticamente en los últimos 20 años".
Recordó que el primer caso de SIDA en Panamá se detectó en 1981, sin embargo, a la fecha se tienen entre 30 mil a 50 mil casos de HIV, de los cuales sólo están identificados cerca de 2 mil. "Es decir que hay más de 30 mil personas por allí distribuidas en la población y andan tranquilamente pensando que no tienen nada".
El HIV/SIDA destacó, está afectando a la gente joven entre los 15 y los 45 años, unos entrando a la etapa de producción y otros en la fase de desgaste, en donde la etapa útil de estas personas se va a perder porque estos pacientes se están muriendo.
Las declaraciones de Kenion se dieron en el marco de la celebración de un programa de seminarios de Prevención de la Adicción y Prevención del SIDA, dirigido a estudiantes de diversos colegios oficiales del país y organizado por la Asociación Médica Nacional.
En este sentido el galeno sostuvo que las entidades gubernamentales están descuidando el tema de la prevención de esta enfermedad. "Hay una despreocupación evidente, sobre todo cuando se trata de entidades que deben estar dirigidas hacia la promoción de la salud". Indicó que demasiada gente desconoce que porta la enfermedad y anda como si nada en las calles y ni siquiera aplican métodos de prevención.