Hasta la tarde de ayer unos 55 mil vehículos habían cruzado el puente de las Américas hacia el interior del país, en lo que se estimó una reducción con las cifras registradas durante el pasado año para la misma fecha.
De acuerdo con los reportes del Tránsito, hasta ayer no se había registrado ninguna víctima fatal por accidentes automovilísticos, pero la policía de tránsito había arrestado a 10 conductores con aliento alcohólico que fueron llevados al área A de San Felipe, para someterlos a un examen de alcoholemia.
Se informó que los conductores fueron retenidos hasta por 12 horas, y sus automóviles fueron retirados por familiares o amigos sobrios.
Trascendió que las unidades policiales aplicaron multas por exceso de velocidad e infracciones al reglamento de tránsito, pero que el flujo de vehículos se mantuvo constante a la altura de Capira, en donde se pudo captar poca afluencia de público.
Por otro lado, se conoció que las dos primeras víctimas de las fiestas del carnaval se registraron ayer, una en la ciudad de Colón y otra en el área de Tocumen. En tanto que también se informó sobre dos heridos por arma blanca.
De acuerdo con los reportes policiales, el joven Arafat Smith, de 18 años, se lanzó de un puente peatonal en la comunidad de Cativá, Colón, por razones aún desconocidas. Extraoficialmente se conoció que Smith, supuestamente era miembro de una pandilla local, la cual pretendía abandonar.
En tanto, en el Jardín Bolívar, en la 24 de Diciembre de Tocumen, se reportó el homicidio del ciudadano Oswald Antonio Calderón, quien recibió varias heridas de arma punzocortante en diversas partes del cuerpo.
En este incidente también resultaron heridos los ciudadanos Pablo Souza y Alfredo Smith Aguilar, quienes fueron trasladados al Hospital Santo Tomás para ser atendidos de sus lesiones y permanecen bajo observación médica.
Por otro lado, en finca 6, Changuinola, fue encontrado el cuerpo sin vida del ciudadano Elford Cobart, de 52 años, quien se presume murió por causas naturales. No obstante, las autoridades ordenaron practicarle la autopsia para establecer la causa de su deceso.
En Aguadulce, José Eduardo Figueroa Alveo, quien reside en la capital, causó pánico a quienes disfrutaban de los culecos, cuando realizó disparos al aire con un revólver calibre 22, modelo Cobra.
Los policías decomisaron el arma que tenía cinco municiones sin detonar.