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Urgencia de Hospital Santo Tomás es vulnerable a la violencia


La seguridad del Hospital Santo Tomás (HST) tiene orden de asignarle más vigilancia a los automóviles de la institución que al Cuarto de Urgencia. Las dos entradas de esta unidad médica son vulnerables, lo que mantiene en vilo al personal de allí labora debido a que los pandilleros se cuelan constantemente con fines nada loables.
El Panamá América realizó un recorrido durante un día y una noche por el Cuarto de Urgencia del Santo Tomás, comprobando que el sitio es vulnerable en materia de seguridad y que la unidad funciona con un alto déficit de personal, equipos e insumos.
La entrada principal no está vigilada por seguridad alguna y es un funcionario quien, además de atender a los pacientes que llegan, debe controlar la apertura y el cierre de la puerta electrónicamente, lo que permite con facilidad que ingresen familiares de los pacientes. En la otra puerta, que da acceso a las ambulancias, se observó sólo a un agente de tránsito custodiando el área, en espera de posibles accidentados.
Toda esta situación mantiene alarmado al personal del Cuarto de Urgencia, que en dos ocasiones ya ha sido víctima de ataques por parte de grupos pandilleros, que en búsqueda de algunos de sus miembros o enemigos quieren entrar a la sala para aniquilar al herido o protegerlo de posibles represalias de los bandos contrarios. "La seguridad es mala en calidad y cantidad", expresó el Dr. Miguel Angel Rodríguez Bravo, jefe de turno del Cuarto de Urgencia del principal hospital público del país, quien advirtió que sólo se asigna a un seguridad de la institución para custodiar con un tolete.
Según el Dr. Miguel Angel Rodríguez Bravo, jefe de turno del Cuarto de Urgencia del Hospital Santo Tomás, el personal de seguridad le confió que la dirección médica dictó una "presunta orden" para que se brindara mayor protección a un grupo de automóviles que fue donado a la institución, que al Cuarto de Urgencia. Manifestó que todo el personal de allí teme por su vida y la de los pacientes, ya que han llegado heridos miembros de grupos pandilleros que son perseguidos por sicarios hasta el Cuarto de Urgencia.
"Tenemos muchos problemas también con los familiares de los pacientes, quienes en muchos casos se muestran "belicosos" con el personal médico y de enfermeras exigiendo prioridad de atención cuando el caso no lo amerita", dijo el médico.
La situación que se vive afecta mucho al personal porque, además de la tensión del trabajo, se labora con el miedo de que alguien puede entrar y matar a un paciente o a un funcionario. De acuerdo con Rodríguez, los agentes de la Policía Nacional asignados a la sala de guardia cooperan muy poco con la seguridad, ya que ellos alegan que esa no es su labor dentro del hospital y cuando piden apoyo de otras unidades, llegan después de pasado el hecho.
El galeno solicitó un mayor apoyo por parte del Patronato del HST y de la dirección médica para reforzar la seguridad en el área y además pidió más unidades de la Policía Nacional.
Destacó que todos los casos de baleados que son llevados al hospital por la Policía Nacional no pagan ni un centésimo al Santo Tomás, por lo que deben retribuirle al hospital brindándole una mayor seguridad, tomando en cuenta que el paciente con herida de bala es el que más gastos ocasiona.
Aseguró que en el Cuarto de Urgencia no se discrimina en cuanto a atención médica a ninguna baleado, sea pandillero o no, por lo que pidió a la comunidad que apoye al personal que allí labora, porque de lo contrario los afectados serán muchas personas inocentes. Por su parte, Víctor Him, jefe del Cuarto de Urgencias del HST, reconoció que en el aspecto de seguridad están enfrentando problemas, porque "lamentablemente" el personal siempre está escaso.
Dijo que este aspecto les preocupa "un poco" porque los fines de semana hay más pacientes, los que están acompañados por familiares violentos y hay cierta inquietud en el ambiente.
Recordó que luego de dos incidentes violentos registrados dentro del Cuarto de Urgencia, el primero en el que hubo disparos contra el personal médico, y otro donde solamente se dieron lesiones físicas contra el personal, la situación de inseguridad se ha calmado un poco, porque se le llamó la atención a la comunidad.
Sin embargo, el funcionario reconoce que la seguridad existente no es suficiente, porque las dos entradas no son muy seguras. Además, en el área no sólo hay personas a las que hay que cuidarles la vida, sino también objetos de valor que se extravían, porque no existe un estricto control en la entrada y salida de personas.
El Panamá América hizo un recorrido por las cuatro secciones del Cuarto de Urgencia, en el que se comprobó la falta de equipos y personal. Cardiopulmonar, traumas (atienden heridos de bala, arma blanca y accidentes de tránsito), el área de cubículos (pacientes menos graves) y observación (pacientes graves) son las secciones en que se divide la unidad.
Un médico en cada sección, además del jefe de turno, cinco en total, son los que atienden los más de 400 casos que llegan durante los fines de semana al hospital, informó el galeno Rodríguez. Según el médico, se requerirían de por lo menos nueve galenos en cada turno para brindar una atención óptima a los cientos de pacientes que llegan. En enfermería, camilleros y auxiliares, el déficit es enorme, denunció Rodríguez. En cuanto a enfermeras, se asignan cuatro, cuando se necesitan seis; en cuanto a camilleros sólo trabaja uno para toda Urgencia y hay un auxiliar de enfermería por turno.
La situación lleva a que los médicos sean los que tienen que obtener las muestras de sangre de los pacientes, acción que resta tiempo para atender a otros enfermos. Por si fuera poco, el Cuarto de Urgencia no tiene laboratorio propio y el camillero que hace a la vez de mensajero, tiene que llevar las muestras hasta el laboratorio central, lo que toma de tres a cuatro horas hasta que el resultado regrese, explicó.
Según el galeno, toda esta situación causa que un paciente que puede ser atendido en 15 minutos, tenga que esperar más de dos horas. El déficit en equipos como monitores, ventiladores, balones de aire, es grave, manifestó Rodríguez, a tal punto que muchas veces tienen que improvisar instrumentos con jeringuillas y otros objetos para poder darle atención al paciente. Advirtió que el Cuarto de Urgencia no ha llegado a colapsar debido a que el personal " ha aprendido a trabajar con las uñas".
En tanto, el doctor Him sostuvo que ante esta situación, la dirección ha tratado de reforzar el personal médico y de enfermería que labora los fines de semana, periodo que se inicia la tarde del viernes y se extiende hasta la madrugada del lunes, mediante el pago de horas extraordinarias.
Como parte de esta programación, el personal de urgencia trabaja turnos de seis horas. En cada turno, que es pagado según los acuerdos de huelga, se asignan cinco médicos. Asimismo, las enfermeras y los técnicos, ya sean de rayos X y de laboratorio, también refuerzan su personal hasta donde sea posible.
El HST debe llamarse centro nacional de atención de traumas debido a la cantidad de casos de violencia que llegan a ese nosocomio, alegan médicos de Urgencia. De acuerdo con Víctor Him, la dirección a su cargo ha elaborado estadísticas sobre la atención durante los fines de semana, de las que se desprende que en estos periodos están recibiendo hasta 400 casos. Un día normal se pueden atender 200 casos.
Explicó que del total de casos recibidos, el 50% está relacionado con algún tipo de violencia, es decir, accidentes de tránsito, heridas con arma blanca, con armas de fuego y agresiones de todo tipo, como son asaltos y riñas, siendo los más predominantes los accidentes de tránsito y las lesiones personales. Agregó que del total de casos, entre un 10% y un 15% tiene que ser hospitalizado por la gravedad de la patología.
Esto hace, explicó, que los pacientes producto de la violencia constituyan la población más costosa, porque es a la que hay que hacerle más exámenes de laboratorio, radiografías y suministrarle más medicamentos. Him llamó la atención ante el aumento de las lesiones causadas por proyectiles de armas de fuego, superando los casos de heridos por arma blanca. Asimismo, advirtió el "incremento severo" de los casos de violencia intrafamiliar.
Destacó que generalmente se trata de pacientes varones, en edad productiva, es decir, entre los 20 y 29 años. El galeno Rodríguez destacó que en sus 22 años de ejercicio nunca antes había observado un aumento de la violencia como está ocurriendo con los casos que llegan al HST. Destacó que le llama la atención la cantidad de mujeres involucradas en actos de violencia que llegan al hospital.
El doctor Rodríguez denunció que no ha existido gobierno en Panamá que haya podido elaborar una política nacional de atención médica única, lo que ocasiona el mal uso de los Cuarto de Urgencia, además de las pérdidas de recursos económicos.
Señaló que, siendo Panamá un país tan pequeño, tenga dos sistemas públicos de atención médica, el del Ministerio de Salud y el de la Caja de Seguro Social (CSS), lo que ocasiona distorsiones en el uso de los Cuartos de Urgencia y pérdidas económicas.
La dualidad de los sistema de atención es muy costoso para el país porque se gasta el doble de los recursos económicos y los resultados no son los más eficientes, aseguró Rodríguez. Señaló que el centro por excelencia en atención al paciente es el Hospital del Niño, porque se maneja con normas de procedimiento, de las que carecen los hospital del Ministerio de Salud y de la CSS. Denunció que el Ministerio de Salud no tiene una dirección nacional de atención médica, departamento que se debe crear con urgencia para atender este problema nacional.
Destacó que el Cuarto de Urgencia del HST se congestiona porque el Estado no aplica una buena política de atención, ya que en lugares con más de 40 mil habitantes sólo asigna dos médicos para toda esa población, cuando la cantidad debería ser mucho mayor. Entonces, la población insatisfecha de una atención médica en esos poblados se tiene que trasladar hasta el HST.
Un estudio realizado sobre los Cuarto de Urgencia demostró que ocho de cada diez casos que se atienden no son verdaderamente urgentes.
Según el galeno Rodríguez, los panameños muchas veces no entienden que en Urgencias no se atiende por orden de llegada sino por prioridad del cuadro clínico que presente el paciente. Destacó que todo el que llega quiere que lo atiendan primero porque su caso es urgente. Los baleados tienen prioridad sobre cualquier otro paciente, dijo el galeno.
Víctor Him señaló que aunque la administración del hospital recurra a todas las opciones para hacerle frente al alto número de pacientes que acuden buscando atención de urgencia, la solución a esta crisis es la prevención de todas las patologías que se reciben, mediante la educación de la población. Dijo que el Hospital Santo Tomás ha tenido diversas comunicaciones con las autoridades policiales y con organizaciones gubernamentales, para frenar la violencia que se vive.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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