El presidente de Colombia, Álvaro Uribe, alertó ayer sobre una guerra entre bandas del narcotráfico en la ciudad de Medellín, centro del más grande y peligroso cártel de la cocaína en el pasado, el liderado por el fallecido Pablo Escobar.
Es un enfrentamiento entre nuevas bandas criminales, advirtió Uribe a la salida de un consejo de seguridad que encabezó en esa ciudad del noroeste del país, a la que viajó tras la detención de 25 supuestos miembros de una de estas nacientes organizaciones.
"Nosotros tenemos que derrotar la guerra entre bandidos", dijo el jefe del Estado, que atribuyó a este fenómeno el lanzamiento de una granada contra un almacén y taller de motocicletas del centro de Medellín el sábado por la noche.