Un objeto extraño con silueta de una mujer que tiene pegada a sus piernas a un niño fue lo que encontraron familiares de la difunta Juana del Cid Rodríguez, quien fue enterrada hace 23 años en el cementerio de María Chiquita, en la costa arriba de Colón.
El hallazgo fue hecho el viernes, por Jacinto Trujillo, quien estaba cavando la fosa con una pala para poder darle cristiana sepultura a Lino Meléndez, que murió esta semana y había pedido que lo sepultaran con su madre.
“El muñeco saltó cuando empezamos a cavar”, dijo Trujillo, un hombre evangélico que reconoció que el mal existe, pero a quien está con Dios nada de eso le puede hacer daño.
Elvira del Cid, hija de la difunta Juana, dijo que llamaron a EPASA para que observaran este hallazgo de brujería, ya que no es la primera vez que se ven estos trabajos en el cementerio.
Los familiares dijeron que decidieron quemar el objeto hecho de cera para acabar con cualquier maleficio que querían dejar en ese lugar o a ellos mismos.
La mujer reconoció que quienes quieren hacer daño a otros con estos trabajos de brujería, lo único que pueden lograr es que el mal se revierta a ellos.
Dijo que la muerte de su hermano, que con insistencia pidió que lo enterraran con su madre, quizás era un aviso para que pudieran sacar ese objeto que puede formar parte de ritos satánicos.
Estas personas pidieron vigilancia para este cementerio para impedir, de esta forma, que entren para cometer sus fechorías satánicas.