D esesperación total es lo que han vivido cientos de usuarios del transporte colectivo durante esta semana, al esperar sus buses. El problema: la escasez de unidades en las diferentes piqueras.
Y es que esta realidad no se alejó de Iveth Sáenz, una humilde trabajadora que todos los días depende de la ruta de buses Torrijos Carter- Vía España, que ayer al parecer, fue una odisea abordar.
"Me quedé desde las cinco de la tarde hasta las nueve de la noche, esperando el bus y ninguno pasaba, ni Los Andes, Mano de Piedra; todos en la parada decían que era por los operativos de la ATTT", recordó Iveth.
Definitivamente las especulaciones no eran falsas y que más de 60 buses fueron sacados de sus rutas debido a que no presentaban los requisitos establecidos por la Autoridad del Tránsito.
Inspecciones.
Según Miguel Martínez, Secretario General de la ATTT, los operativos que se han realizado en las diferentes piqueras han dado como resultados que los buses no salgan a circular.
Piqueras como las de Santa Librada, Mano de Piedra, Torrijos-Carter, Nuevo Veranillo, Panamá Viejo, Concepción y Don Bosco, son las primeras a las que se han expuesto a la auditoría de la ATTT.
El no tener las pólizas de seguros al día, el tener la licencia de conducir vencida e inadecuada, son causantes de retención del bus en las piqueras.
A parte de esto existen faltas más graves detectadas en los operativos tales como: la ausencia de extintores en los buses, llantas lisas y sin repuestos, luces dañadas, adorno con luces de neón, trompetas, equipos de sonidos y la falta de barras de apoyo para pasajeros.
Y es que en los últimos días el transporte colectivo está en el banquillo de los acusados, ni los dueños, ni los conductores, hacen esfuerzos por mantener los vehículos en óptimas condiciones para llevar a sus pasajeros.
Martínez afirma que las condiciones de los buses no están al 100% en la ciudad capital.
Sumado a esta larga lista de faltas está el exceso de pasajeros en los buses, el famoso "pavo" guindando en la puerta del vehículo y el maltrato verbal a los que son sometidos a diario los usuarios por el chofer y ayudante.
Panamá América realizó un recorrido por las diferentes paradas y piqueras importantes de la ciudad y San Miguelito y el caos es notorio.
En Torrijos-Carter por ejemplo, circulan a diario unos 55 buses, pero con el operativo detectaron anomalías en más de 15 unidades de transporte.
Actualmente, según Jhony Mosquera, dirigente de transporte de esta piquera, unos 8 buses faltan por sacar y renovar sus pólizas de seguro.
El mismo caso ocurre en Mano de Piedra, donde más de la mitad de su flota presentaba deficiencia en las licencias vencidas y la falta de extintores contra incendios.
Para Roudy Torres, conductor y dueño de bus, el problema central de todo radica en que el Gobierno debe apoyar más al sector transportista capitalino.
"Los trámites que se requieren para agilizar licencias, pólizas y permisos, son muy lentos dentro del sistema de la ATTT", acotó Torres.
La única arma vigente para defender y acabar el desorden vehicular en el transporte selectivo de la ciudad capital es la denuncia a través de la línea caliente 502-05-91.