Los caudales de los lagos Bayano y Fortuna están bajando rápidamente y se teme que se deba utilizar en los próximos meses la reserva de agua para suministrar energía ante la “indisponibilidad” de las plantas térmicas.
Lo anterior fue confirmado por la gerente de Hidrometeorología de la Empresa de Transmisión Eléctrica (ETESA), Luz Graciela Calzadilla, quien pronosticó que hasta marzo ambos lagos tendrán caídas considerables.
Advirtió que se debe “fortalecer el aporte de las plantas térmicas, porque de lo contrario nos vamos a gastar toda el agua y no habrá para sobrevivir en los próximos meses de abril, mayo y junio”.
Alerta.
Destacó que el aporte del caudal en Bayano debió estar en 91.16 metros cúbicos por segundo, pero descendió a 37.5 metros cúbicos por el alto consumo del aporte y el fenómeno de El Niño.
“Hay que guardar el agua para cuando verdaderamente los aportes estén muy bajos y se utilice la reserva que se ha guardado celosamente”, dijo.
Planteó que ante la “indisponibilidad de los planteles térmicos que no están operando a su máxima capacidad”, como ha informado la Secretaría de Energía, “tendremos problemas”.
“Los aportes están muy bajos desde diciembre y continúan con esa tendencia a estar por debajo del promedio histórico normal. Es necesario que las térmicas asuman su cuota de generación”, puntualizó.
Sin embargo, expresó que los niveles de los lagos se encuentran por ahora estables, debido al manejo adecuado que se les ha dado.
Descensos.
Por su parte, el secretario de Energía, Juan Manuel Urriola, expresó que nos encontramos ante “un panorama de cuidado”.
Las declaraciones de Urriola surgen debido al descenso de los volúmenes en los lagos de Bayano y Fortuna.
“Durante casi la mitad de este año, los aportes de agua a los lagos estarán por debajo del promedio histórico”, recordó.