LA MISIÓN de la Autoridad de la Región Interoceánica (ARI) de integrar las áreas revertidas al desarrollo productivo de la nación no ha llenado las expectativas. Las cifras hasta el 2004 demuestran que esta institución registra pérdidas e irregularidades que la llevan en un viaje sin retorno al cese de funciones, tal y como lo establece la ley.
No parece haber plazo para prórroga, como lo sugieren algunos miembros de la Junta Directiva, entre ellos su presidente, Gustavo García de Paredes.
Prueba de esto es que, al 30 de agosto de 2004, existían 13 contratos con una morosidad de B/. 5.9 millones, lo que representa el 51% del total de las cuentas por cobrar de la ARI.
No obstante, Gustavo García De Paredes señaló al Panamá América que en esta institución hay muchos temas por tratar, ya que más del 41% de las tierras no han sido adjudicadas, así como los edificios, las viviendas y muchas concesiones que se han dado. "Un cierre abrupto de esta institución no favorece al país, por lo que debe operar al menos un año más".
Julio Ross, por su parte, no pudo responderle al rector de la Universidad de Panamá por estar padeciendo quebrantos de salud, como nos lo dio a conocer.
Lo cierto es que ya en más de una ocasión ha planteado la necesidad de que el modelo operativo de la ARI cambie.
Entre enero y agosto del 2004, la situación operativa de la ARI apunta a que de los 338 actos públicos celebrados 118 fueron actos desiertos. Por lo tanto, la baja eficiencia afecta directamente los ingresos de la institución.
Asimismo, las viviendas vendidas por contratación directa representaron el 31% del total y las vendidas por remate el 10% del total de ventas realizadas.
Significa que el valor obtenido por las ventas no produjo el mayor beneficio económico para la ARI, ya que es por medio de los actos públicos cuando ello ocurre.
Sobre las cuentas por cobrar, al 30 de agosto de 2004, el 75% de los clientes (1392) se encontraban en situación de morosidad, dando como resultado un saldo de B/.11.7 millones y el 92% tenía un retraso de 120 días o más.
En el período 1999-2004 los ingresos disminuyeron de B/.75 millones (1999) a B/.53.9 millones (diciembre de 2004) lo que representa una reducción del 28%.
La inversión existente en la ARI durante 1999 producía B/. 1.71 por cada balboa invertido. En el 2004 la inversión en activos generaba solamente B/.0.67 centavos por balboa invertido, lo que representa una baja del 61% en las ganancias.
En tanto la administración de contratos, hasta agosto de 2004, señala que el 30% de los contratos con inversión pactada por B/.134.2 millones (37%) presenta dificultades.
El área con mayor monto de inversión pactada es Amador; sin embargo, representa el 29% de la cartera morosa.
La segunda zona con mayor morosidad es Rodman, un sólo concesionario concentra la deuda y el contrato fue devuelto por la Contraloría General de la República.
El 80% del área total de Sherman se encuentra reservada para un proyecto, desde el 2003. Esto significa que el lugar no se está usando ni le están dando mantenimiento.
¿Vale la pena alargar la vida de la ARI?
Se ha gastado B/.411.6 millones en viajes de promoción internacional, pero no se ha visto resultados positivos.