El ministro de Economía y Finanzas, Alberto Vallarino, admitió ayer que el programa de becas especiales IFARHU-MEF se prestó para “el abuso” de fondos públicos de parte de un grupo de beneficiarios que no cumplieron con los términos del contrato, entre ellos, políticos y allegados al Gobierno pasado.
La institución desembolsó de su presupuesto más de 20 millones de dólares en los últimos cinco años para financiar mil 354 becas de estudios superiores en el extranjero. Los beneficiarios están comprometidos a trabajar en el gobierno por el doble del tiempo que tomó el estudio, con un salario base de mil 500 dólares.
Sin embargo, Vallarino confirmó que existe un grupo de becarios que nunca regresó a trabajar al gobierno y que ahora se le está llamando a que pague el costo de la beca por incumplimiento.
Entre las becas otorgadas se encuentran programas de estudios que superan los 200 mil dólares, y muchas de ellas no guardan relación con el tipo de trabajadores o técnicos que requiere el MEF.
Una de la becas más caras que pagó el Gobierno fue una maestría en el New School Of Social Research de Estados Unidos por 206 mil 530 dólares, le sigue otra beca en la Universidad de Barcelona por 155 mil 495 dólares y otra en el Cesar Ritz de Suiza por 94 mil 467 dólares.
“Hay ciudadanos que recibieron becas y que hoy en día trabajan en el Gobierno de forma muy distinguida. Pero hay también casos de abusos de personas que recibieron becas con el compromiso de regresar a trabajar al gobierno por una cantidad de tiempo y no lo hicieron”, detalló el ministro Vallarino.
También se refirió indirectamente al caso de David Saied, un beneficiario de la beca IFARHU-MEF que anunció que presentará una demanda ante la Corte Suprema de Justicia por la forma como se le está llamando a trabajar.
“La persona que se beneficie con una beca que usa como excusa que el salario no le gusta porque quiere uno más alto no tiene un argumento válido. Ese fue el compromiso. Incluso le sacamos un cuadro y fuimos insistentes en que viniera a trabajar al MEF, y no lo quiso hacer. Se dedica a criticarnos todo el día”, afirmó Vallarino, sin mencionar el nombre de Saied.
Por su parte, Saied manifestó que se vio “obligado” a llegar recientemente a un arreglo de pago con el IFARHU para que sus cuentas bancarias no fueran congeladas, pero a la vez dijo que está procediendo a demandar el proceso por estar en desacuerdo.
“Me estaban ofreciendo un salario de mil 500 dólares, una cifra muy baja para los 20 años de experiencia que yo tengo como economista, más dos maestrías. Ese monto era mi salario de 1992”, manifestó Saied, ex director de políticas públicas del Gobierno de Martín Torrijos.
Vallarino indicó que el departamento de Recursos Humanos del MEF le ha pasado toda la información de este tema al IFARHU y ya se están haciendo las gestiones para depurar la lista de beneficiarios que cumplieron y los que no. Aclaró que las personas que se han acercado a hacer arreglos de pagos deberán pagar la beca completa.
“¿Por qué no se puede señalar a aquellos que han abusado?, si es un abuso de fondos públicos que se han dado de buena fe para un programa que busca elevar el nivel educativo”, aseveró el ministro.
Mientras, el asesor legal del IFARHU, Marcos Amores, dijo desconocer en detalle el caso de Virgilio Periñán Herrera, hijo de la ex ministra de Vivienda, Balbina Herrera. Pero aclaró que todo beneficiario de la beca IFARHU-MEF debe cumplir con el compromiso laboral como primera opción en el MEF por el doble del tiempo del estudio financiado. “Para cualquiera de los casos, sea o no presencial el estudio, al culminar la carrera o la maestría o el postgrado, deberías prestar servicios al Estado”, resaltó Amores.
Periñán se benefició con una beca del programa MEF-IFARHU por 26 mil 549 dólares para estudiar un MBA en ingeniería en agronegocios en el INCAE entre junio de 2007 y octubre de 2008. El beneficiario debió cumplir al menos tres años de trabajo en el MEF u otra institución del gobierno, según el modelo de contrato de las becas MEF-IFARHU.
Periñán sostuvo que su beca era para un maestría ejecutiva y que no estaba condicionado a retornar a trabajar al Gobierno.
El hijo de la ministra Giselle Burillo, Vittorio Calcagno, también se benefició con una de estas becas especiales. En la administración pasada fue becado para estudiar en el INCAE y en la actual consiguió una extensión para estudiar en la Universidad de Thunderbird, en Estados Unidos.
Fuentes relacionadas al programa de becas dijeron que Calcagno debería estar pagando servicios al MEF.