El presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, ha presentado su libro de haikus, poemas breves que beben de la poesía tradicional japonesa y ha reivindicado la política sencilla y libre de extremismos y vanidad.
"Un poeta haiku, en política, no puede ser extravagante, muy vanidoso o extremista. Debe incorporar en sus acciones un sentido del equilibrio, un deseo de simplicidad y armonía, el sentimiento de formar parte de una parte mayor", ha afirmado.
Van Rompuy ha opinado que pese a que no ve "muchos lazos" entre la poesía y la política, sí cree que los hay entre el poeta y el político, a la vez que ha indicado que "un hombre no cambia substancialmente, dependiendo de la actividad" que acometa.
El libro, que tiene el sencillo título de Haiku, recoge poemas breves que tienen en común una estructura de tres versos de cinco, siete y cinco sílabas respectivamente, en las que la naturaleza suele ser la protagonista, y que el político había publicado anteriormente en diversos medios y en su blog.
La obra se caracteriza por presentar los versos, escritos originalmente en neerlandés -lengua materna de Van Rompuy, primer político de origen flamenco que escribe Haikus-, traducidos al inglés, francés, alemán y latín.
Además, está estructurada por un orden temático, que se inicia con unos poemas sobre la naturaleza para los que se ha inspirado en las estaciones, seguidos por un capitulo denominado "Momentos", en el que mediante anécdotas sumerge al lector en si mismo.
En "Aquí y allá", el político reflexiona sobre la condición humana que busca su camino en el laberinto de la vida, mientras que su voz más personal se refleja al final de la obra en el epígrafe "En la ruta", en el que hace referencia a su familia y amigos.
En la selección de los poemas que integran Haiku han colaborado el director del centro de poesía y editor de la obra, Willy Tibergien, acompañado por el padre de la poesía haiku en Flandes, Bart Mesotten, y el propio autor.
Van Rompuy se referido a las sencillas ilustraciones a pluma realizadas por Anne Van Herrweghe para ilustrar el libro, que "gracias a la sobriedad de los diseños, han recogido el espíritu haiku".
La lectura del libro, según ha indicado su editor, "pretende ser un tiempo de meditación, para parar el tiempo y salir de la vida trepidante y exigente en el que saborear simplemente cada instante del presente".
El presidente del Consejo, además, ha aseverado durante su discurso que con esta obra piensa "ayudar" a "otros verdaderos poetas" a publicar su obra, por que: "el trabajo por lograr la belleza y la simplicidad, es lo que da sentido a lo que hemos llevado a cabo", ha asegurado.
Asimismo, Van Rompuy ha comentado que continua y continuará escribiendo haikus "aunque no lleguen a publicarse nunca simplemente por el placer de escribir, que hoy se conjuga con el de leer".