El presidente Juan Carlos Varela volvió a rechazar las críticas surgidas tras los enfrentamientos con indígenas en Gualaquita de Bocas del Toro, por el polémico acuerdo de Barro Blanco.
Incluso afirmó que en Panamá impera el diálogo pacífico.
“Estamos haciendo un Gobierno de diálogo, de paz. Hubo una sesión complicada en Gualaquita, pero se resolvió. Y en este momento no hay ninguna persona involucrada en esa situación en centros hospitalarios”, reiteró.
Y aunque hay imágenes explícitas en redes sociales y de diversos corresponsales que cubrieron las escaramusas de la semana pasada, el presidente le restó credibilidad a esta información.
“Hay unas personas que han querido crear historia, pero hablamos con los médicos y no hay ninguna persona con alguna afectación seria, producto de lo que se dio en Gualaquita”, dijo ayer Varela, desde Pesé.
Las declaraciones del mandatario se dieron al momento de ejercer su voto en la escuela Hildaura Vieto de Pesé, provincia de Herrera, en medio de las elecciones internas del panameñismo.
Se desliga del partido
Juan Carlos Varela también mencionó que ya son 10 años de actividad política en el panameñismo, por lo que explicó que se desligará de estas actividades internas, para cumplir mejor sus responsabilidades como presidente.
Afirmó que el partido gobernante se está renovando, pero reconoció que su legado más importante será desde la silla presidencial, cumpliendo lo que prometió en campaña, y gobernando para el 100% de los panameños.
Cubanos
Sobre el paso por el país de cientos de inmigrantes cubanos y extracontinentales que aspiran a llegar a Estados Unidos, Varela mencionó que estos viajeros “deben decidir si regresan a Cuba o a Ecuador, o si siguen su ruta, pero el puente aéreo humanitario ya no se puede dar”.
Actualmente un grupo de migrantes cubanos está en un albergue de Cáritas Panamá, pero ya hay informes de al menos 700 más en ruta desde la frontera con Colombia.