El presidente de la Asamblea Nacional, José Luis Varela, justificó la decisión de dejar en 50% la tarifa del impuesto selectivo al consumo de cigarrillo con un mínimo de 50 centavos por cajetilla, alegando que esto obligará a las marcas más baratas a que no puedan subfacturar y pasar con menos impuestos.
Varela negó que se haya reunido a puerta cerrada con las tabacaleras y recalcó que si aumentaban a 150% el impuesto de cigarrillo a las marcas reconocidas, seguiría el contrabando y lo único que conseguirían era que la gente fumara más cigarrillo de contrabando a 50 centésimos, que no pagaban impuesto y que hacían más daño que las marcas reconocidas.
“Quedamos en conversar con la Dirección de Aduanas para que realizara un trabajo fuerte de sacar el cigarrillo de contrabando del mercado y que en la próxima reforma fiscal le subiéramos el impuesto a los cigarrillos”, sostuvo el diputado.