El gobierno panameño decidió no dialogar con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), que, mediante nota al Servicio Nacional de Fronteras (Senafront), solicitaron un acercamiento.
El vicepresidente de la República, Juan Carlos Varela, explicó que no hablarán con grupos ligados al narcotráfico, que tratan de integrar a sus filas jóvenes humildes de la etnia Emberá.
Varela indicó que la instalación de las bases aeronavales es un mensaje claro de que se defenderá el último metro cuadrado del país.
“Lo que les toca a ellos es retirarse del territorio y no usarlo como puente logístico para el trasiego de drogas”, apuntó el canciller, quien sostuvo que la nota será analizada por Senafront y por la inteligencia del Estado.
La semana pasada, unidades del Senafront descubrieron e inhabilitaron un campamento en Darién, donde operaba la compañía Evert Ortega, del Frente 57 de las FARC.