La Cumbre de las Américas es un foro adecuado para abordar los grandes temas del continente y debe incluir a Cuba, según el presidente de Panamá, Juan Carlos Varela, quien, sobre las Cumbres Iberoamericanas, confía en que Felipe VI genere una dinámica a favor del papel conciliador e integrador.
En una entrevista con EFE durante su visita oficial a Madrid, poco más de dos meses después de acceder a la jefatura del Estado, Varela subraya su deseo de superar partidismos en favor de una política de interés general y se muestra optimista sobre las obras de ampliación del Canal.
Hay que enfocar la política como un servicio a la población, dejando a un lado temas partidistas por una política de Estado.
En España hay un nuevo jefe de Estado (Felipe VI accedió al trono en junio pasado) y el presidente Mariano Rajoy ha afrontado importante retos en economía. Ahora hay que reenfocar la relación con mucha agresividad en la transferencia de conocimiento.
Interesa la experiencia de España en temas puntuales como la sanidad, la medicina preventiva, el sistema vial de infraestructuras, el de tratamiento de residuos, el uso del patrimonio histórico, la promoción del turismo...
España es el tercer receptor de turistas más grande del mundo y queremos impulsar la conectividad aérea desde Madrid y Barcelona con nuestro hub, ya que Panamá conecta con 34 países.
La clave está en la capacidad financiera del consorcio que construye la ampliación de poder avanzar con la obra aunque no se hayan resuelto los reclamos presentados.
Es decir, no se puede unir la culminación de la obra al resultado de los reclamos de más de 1.200 millones. Por eso la clave para culminar la obra al final de 2015, como es lo proyectado, es que el consorcio cuente con el respaldo de sus accionistas, de sus gobiernos, ya que está en juego la imagen no sólo de una empresa, sino de un país.
Ver al rey Felipe y a la reina Letizia en Panamá en una misa de acción de gracias cuando se culmine el Canal sería un momento de gloria para España y Panamá.
Aunque la responsabilidad es de un contratista español y de una empresa con una autoridad panameña siento que al final todos tenemos que respaldar la culminación exitosa de la obra.
A diferencia de otros presidentes que descansaron su gobernabilidad en partidos grandes o en estilos de gobierno confrontacionales o a veces represivos, en mi caso mi gobernabilidad descansa en el compromiso con el pueblo. Estamos aquí para servir, no para hacer negocios. P.-El año pasado Panamá organizó la Cumbre Iberoamericana? Qué espera de la próxima en Veracruz, en diciembre? R.- Siento que la cumbre será un reto mayor para el gobierno de España y creo que la entrada del rey Felipe le puede dar una dinámica al sistema iberoamericano importante, en lo que es la integración y volver a jugar ese papel conciliador, de cohesión, que en un momento jugó con mucha fuerza en América Latina.
Ese es uno de los retos más importantes que tendremos y el Gobierno de Panamá lo respalda. Creemos que las raíces que nos unen deben mantenerse vigentes en la región.
Está el reto de cómo en el continente, aunque existan diferencias políticas en algunos países, se preserve la paz social, luchar juntos por el bien común, con nuestra raíces y valores, traídos de España. Es importante si lo comparamos con otras zonas donde avanzan los conflictos, como en Ucrania, Irak, Siria...
Deben estar todos los países. Tenemos que buscar lo que nos une y dejar por unos días cualquier división política para afrontar retos coordinados.
La participación de Cuba es importante, porque podría llevar mucho al debate de situaciones políticas. Por ejemplo las negociaciones (de pacificación) de Colombia son en La Habana.
Hay otros temas que están por encima de cualquier diferencia política de los gobiernos: el conflicto interno de Venezuela y el diálogo; el tema de los flujos migratorios hacia EEUU, producto de la necesidad de trabajadores en una economía tan grande como la de Estados Unidos; la lucha contra el crimen organizado y, sobre todo, la integración de América.
En ese foro muchos problemas se pueden resolver y es más fácil hacerlo que con confrontaciones mediáticas.
Estamos en un área de transito de inmigrantes irregulares, de frica y de otros países hacia Estados Unidos.