El vicepresidente de la República y presidente del Partido Panameñista, Juan Carlos Varela, y su asistente personal, Rafael Flores, guardan silencio sobre el escándalo que se generó a raíz del desvío de fondos de tres notarías a su colectivo político.
Varela, en declaraciones a RPC Noticias, dijo el pasado jueves 17 de noviembre que no iba a responder a ningún ataque político, ya que para ello se había designado al “Comité por la verdad” que integran varios miembros del panameñismo.
Sin embargo, los integrantes de este comité no han hablado del fondo de las denuncias que hicieron los notarios de Coclé, Los Santos y Colón, sobre el desvío de dinero, sino que se han limitado a cuestionar la forma cómo se logró la información.
Incluso, la notaria de Colón, en declaraciones dadas a Panamá Américay La Prensa, confirmó que efectivamente entregó dinero al colectivo por presión del asistente de Varela, Rafael Flores. “También confirma [Navas] el pedido de dinero que se le hizo para el Partido Panameñista, y destaca que no renunciará a su cargo de notaria porque buscó más votos para Martinelli que muchos miembros de Cambio Democrático (CD) juntos, y “yo no tengo por qué darle mi puesto a un CD”, detalla la publicación que se hizo en La Prensael pasado 17 de noviembre.
Ante la negativa de Varela de aclarar el escándalo, el dirigente de la sociedad civil, Roberto Troncoso, manifestó que es el momento indicado para que Varela salga a decir si se cometieron o no actos repudiables con las notarías o negarlo, pero debe dar explicaciones. “Él debe salir a dar su opinión como responsable de un partido, ya que son fuertes acusaciones en contra de su persona. Me parece que él no está siendo coherente con su discurso de transparencia, lo que se dice tiene que practicarse. Los panameños queremos que exista transparencia”, aseguró.
Por su parte, el analista político y miembro del PRD, Mario Rognoni, señaló que en todos los gobiernos siempre se ha corrido el rumor de que las notarías son un botín político; aún no entiendo por qué en Panamá existen notarías, a sabiendas de lo que sucede con esas instancias, y que ese tema de traslado de dinero, por parte de las notarías, no le sorprende, porque todos los partidos pueden tener la mano metida en las notarías.
“Varela, por su parte, está en su derecho de hablar o mantenerse al margen de las acusaciones y discusiones, ya que no existen pruebas contundentes, porque la única forma es que los notarios acepten que sí hubo desvío de fondos, pero ahora eso es desmentido por una notaria”, dijo Rognoni.
Entre tanto, José Luis Varela, diputado y hermano del vicepresidente Varela, expresó que la posición de los panameñistas es que se investigue lo denunciado y todas las notarías del país.
Varela incluso volvió a cuestionar la política editorial del Panamá América tras indicar que ha dedicado seis planas diarias a Juan Carlos Varela, y no lo vio hacer ninguna de Juan Hombrón, ni del sobreprecio de los radares.
“Que se explique por qué del medio hacen las entrevistas en la Presidencia de la República”, reiteró. Sin embargo, en reiteradas ocasiones se explicó que la entrevista se realizó vía telefónica desde las oficinas de EPASA.
Entre tanto, Carlos Gasnell, de Transparencia Internacional, consideró que en el tema de las notarías en general siempre ha habido una gran incertidumbre. Son personas designadas por el presidente, a través de una especie de concesión, que no rinden cuenta al Estado por sus ingresos. “Creo que lo publicado por el Panamá Américaes una buena oportunidad para que se legisle sobre las notarías”, dijo.
Sin explicaciones. El diputado José Isabel Blandón, quien es uno de los miembros del llamado “Comité por la verdad”, solo dijo que para los panameñistas es “evidente que el presidente y un grupo de allegados compró Panamá América, en donde la línea editorial de ambos medios ha sido en contra de Juan Carlos Varela y el colectivo Panameñista”, pero no dio explicaciones del caso.
En esa misma línea también se pronunció el ex viceministro de Gobierno, Luis Ernesto Carles, quien dijo en Telemetro Reporta que “Panamá América es un periódico que todos sabemos a quién le pertenece”.