La aplicación de medidas cautelares desproporcionadas, caprichosas y de forma selectiva afecta no solo la imagen del Ministerio Público, sino también a la procuradora Kenia Porcell, quien, podría decirse, tiene sus días contados en el cargo, aseguró el abogado Víctor Orobio.
El abogado defensor del exdirector del Programa de Ayuda Nacional (PAN) Rafael Guardia planteó que se están aplicando medidas caprichosas e injustificadas por parte de las fiscales anticorrupción.
A juicio de Orobio, la misma situación de cómo se están manejando las medidas cautelares y el Ministerio Público es lo que va a llevar a expulsar a la procuradora, debido a que la población está esperando que se aplique justicia y no persecución.
Incluso el jurista dijo que en el caso del hijo de Rafael Guardia, Jonathan Guardia, se le aplicó detención preventiva con base en todos los hechos que están dentro del expediente de su padre. "Al hijo de Rafael Guardia lo detienen con todos los hechos que están contemplados en 22 de las 23 páginas", destacó.
Agregó que la fiscal quinta anticorrupción, Janeth Rovetto, lo que está haciendo es cumplir con una cuota que le han impuesto desde el Despacho Superior para demostrar que está haciendo un buen trabajo.
Orobio señaló que las fiscales están aplicando las medidas más severas a ciertas personas, mientras otras reciben trato especial porque tienen el apoyo del poder económico.