Las revisiones inusuales efectuadas por unidades policiales a las damas que visitan a sus familiares en los centros penales, eran de conocimiento de las autoridades del Sistema Penitenciario, la Policía y el Ministerio de Gobierno desde hace siete meses.
Para mayo, en la Cárcel Pública de Las Tablas, ubicada en el cuartel de la Policía Nacional, dos custodias policiales en una requisa le ordenaron a un grupo de mujeres entrar a un cuarto para que se desnudara.
Allí les exigieron que "pujaran", para determinar si mantenían sustancias ilícitas en sus partes íntimas.
Este diario conoció que la semana pasada, en una visita defensorial a La Joya, algunas damas, quienes son familiares de los detenidos, confirmaron que fueron obligadas a desnudarse.
Ante este hecho, fue abierto un expediente por parte de la Defensoría del Pueblo. La Ley 7 de 5 de febrero de 1997 señala que las autoridades tienen un plazo máximo de hasta 15 días para presentar sus respectivos informes.
La Ley 55, en el artículo 105, prohíbe hacer requisas al desnudo.
Ante estos hechos, Noris Vega, vocera de la Policía Nacional, aclaró que lamentablemente las revisiones por parte de los custodios y las unidades policiales se deben realizar de manera estricta, ya que las personas no cooperan.
Emilson Méndez fue quien contó que había ubicado a un amigo suyo llamado José Alvaro, un experto en cajas fuertes.
A la 1: 00 a.m. partió la comitiva desde el salón de belleza La Victoria, ubicado en Vía España. Simón Santimateo , llegó al edificio de la PTJ ubicado en el corregimiento de Ancón, donde José Alvaro Sánchez realizaría el trabajo para el cual fue contratado.
El "Capi". Gonzálo Ortiz estaba listo para la operación.
En reiteradas ocasiones un compañero de trabajo, Ariel Jiménez Correa lo escuchó hablar de un hombre llamado "Capi".
José Alvaro Sánchez, el cerrajero también contó que ese 14 de julio el conductor del vehículo BMW, realizó una llamada y dijo: "Capitán ya puedo proceder a dejar a los señores cerrajeros a donde los recogimos".
La PTJ logró identificar a alias el "Capitán" o "Capi" como el oficial de la Policía Nacional, Francisco Antonio Grajales.
Al rendir declaración el cabo Gustavo Sánchez, manifestó que Gonzalo Ortiz le informó que varias personas de la Secretaría General de la PTJ tenían llaves de la bóveda y sacaban droga. Además la detective Saby Mena de servicio en la Secretaría, conocía quiénes eran.
No tenían con quien realizar el trabajo para sacar el cargamento y decidieron llamar al capitán Grajales, quien es amigo y vecino de Ortiz y el cabo Sánchez.
El capitán Grajales se encargó de preparar los paquetes con harina, que fue remplazada por la cocaína robada.
Roban la droga. El petejota Gonzalo Ortiz había reclutado a sus compañeros: Eduan Rojas, Ariel Jiménez, Jorge Molleda, Edgardo Acevedo, Ariel Jiménez y Saby Mena (niega su vinculación, tenía una relació n sentimental con Ortiz).
A la 1: 30 de la madrugada ingresaron a la PTJ: el cerrajero y el cabo Sánchez . Ortiz y Mollera supervisaron. El cerrajero no pudo abrir la bóveda, mientras Molleda anunciaba que la llave estaba en el escritorio de una inspectora, así robaron la droga. Rojas, Molleda y Ortiz hicieron el cambio de sacos de la harina por droga.
Otro de los cabecillas, el dominicano "Ricky" Alberto Beato era mediador en el pago de los B/. 11 mil.
Otro imputado, Rolando Ramos vinculado al hecho se encargo de vigilar si había retenes. Fue quien compró la droga robada e hizo los pagos a Grajales.
Grajales transportó desde la 5 de Mayo la droga en otro carro. Días después no tenían escapatoria.
Quince personas entre agentes de la PTJ y la Policía se investigan por estas pérdidas.
Decomisos y precios
De 1996 hasta el año pasado se incautaron un total de 182.49 toneladas de drogas a nivel nacional.
En Panamá el kilo de cocaína está valorado en B/.3 mil; en Estados Unidos cuesta B/.30 mil y en Europa unos B/.50 mil.
La heroína está evaluada por kilo en B/. 8 mil en Panamá.
B/.80 mil en Estados Unidos y en Europa el valor asciende a B/.70 mil.