Más de 100 mil plantas de banano fueron arrasadas por vientos huracanados registrados la noche del pasado sábado, en Changuinola, provincia de Bocas del Toro.
Luis Núquez Zanet, propietario de la finca independiente Eneida, informó que extraoficialmente se calculan en 40 mil las plantas derribadas, solamente en su propiedad.
Otras miles de plantas, de lugares como COBANA, Finca 69, Finca 62, Finca 63 entre otras, pertenecientes también a la Bocas Fruit Co., fueron severamente afectadas y según las primeras evaluaciones, la cifra está por encima de las 100 mil plantas derribadas.
Debido al desastre se podrían dejar de exportar unas 100 mil cajas de banano, lo que dejaría pérdidas no sólo para los empresarios, sino también para los trabajadores que laboran en el área de las empacadoras, agregó Núquez.
Explicó que además de las pérdidas originadas por las plantas arrancadas de raíz, habrá un atraso en la evolución reproductora de la fruta que podría estar entre nueve meses a un año.
Comentó que las pérdidas significan un duro golpe a la actividad económica del área, ya que precisamente ahora se realizan las inversiones para la reconversión de las fincas.
Añadió que los productores harán un llamado al Gobierno para que canalice algún tipo de ayuda para los bananeros independientes principalmente.
Los vientos, además de las plantas de bananos, derribaron árboles que ocasionaron cuantiosos daños a varios metros de cables eléctricos, provocando que cientos de personas quedaran sin el suministro de energía eléctrica.
Se necesitaron personas con motosierras y machetes para podar los árboles, así como una cuadrilla de técnicos electricistas para rehabilitar el servicio.
Los vientos huracanados fueron acompañados de lluvias que en algunos caseríos provocaron temor.
Por otra parte, funcionarios del Sistema Nacional de Protección Civil (SINAPROC), Cruz Roja y la Policía Nacional, se mantenían monitoreando las crecidas de los ríos Sixaola y Changuinola, sin que se reportaran pérdidas humanas y daños materiales.
Hasta las 6:00 p.m. de ayer, el río Sixaola había elevado su nivel a 5.4 metros de altura y en el Changuinola se podía observar que las fuertes corrientes arrastraban pesados troncos.
Gladys Concepción, sub administradora del SINAPROC, informó que el monitoreo se realiza en el cordón fronterizo, principalmente en Guabito.
Explicó que las crecidas obedecen principalmente a los fuertes aguaceros registrados durante la madrugada del sábado en las cabeceras de los ríos, en este caso las cordilleras de Changuinola y las de Talamanca, limítrofe con Costa Rica.
Alertó que si el nivel de los ríos continúa subiendo podría provocar algún tipo emergencia.
Cabe destacar que hace solamente ocho días, seis personas quedaron damnificadas en la comunidad de San San Drui, producto de la crecida del río del lugar.
Doce días antes también se registraron 30 personas afectadas por la crecida del río Cricamola.
Las autoridades del SINAPROC se mantenían en constante comunicación con sus similares de Costa Rica, para que en el caso de una crecida de los ríos, se tomen las medidas necesarias para preservar la seguridad de las personas.
Alexandre Jiménez, árbitro central de nacionalidad costarricense, no tuvo ningún contratiempo dirigiendo este cotejo, todo por el contrario, se mostró recio en el terreno de juego..
El encuentro de vuelta entre Plaza Amador y Tauro se realizará a las 3:30 en el estadio Giancarlo Gronchi, así lo señaló un directivo del elenco pedregaleño.
Vendaval destruye más de 100 mil plantas de banano
Esto representa un golpe duro a la frágil economía bocatoreña.