¿ Son los vicepresidentes una figura decorativa?. Lo cierto es que aunque el debate al respecto es de vieja data, la Constitución Nacional les asigna funciones determinadas que no dan cabida a interpretaciones.
En ellos recae la responsabilidad de "reemplazar al Presidente de la República, por su orden, en caso de falta temporal o absoluta del presidente, asistir con voz, pero sin voto, a las sesiones del Consejo de Gabinete, asesorar al Presidente de la República en las materias que éste determine y asistir y representar al presidente en actos públicos y congresos nacionales o internacionales o en misiones especiales que el presidente encomiende", según consta en el artículo 180 de la Carta Magna.
¿Teoría o práctica?. El fallecido constitucionalista César Quintero era fiel partidario de reformar la Constitución para eliminar a los vicepresidentes. Su punto de vista era claro: "son cargos que se utilizan como canonjías políticas para lograrle mayor apoyo al candidato que encabeza la nómina presidencial".
En su lugar planteaba la existencia de "Designados", escogidos por la Asamblea Legislativa, que no cobren salarios y que reemplacen al mandatario en caso de faltas absolutas.
No obstante, Guillermo Ford, quien ocupó la segunda vicepresidencia en el Gobierno de Guillermo Endara sostiene una tesis particular. Para él, se trata de un problema cuantitativo y no cualitativo.
Sólo es necesario, dice, "que los vicepresidentes tengan cualidades como lealtad y capacidad para que el mandatario les otorgue funciones".
Se estima que con la eliminación de un vicepresidente, el Estado se ahorraría más B/.250 mil en cinco años en concepto del salario de B/.5 mil que devengan.
Ha sido variante. De 1904 hasta 1945, todo constaba tal cual Quintero recomendaba, en base a "Designados" que no eran funcionarios del Estado como tales porque no devengaban salarios.
Estas personas eran escogidas por la Asamblea Legislativa para reemplazar al mandatario en caso de faltas absolutas.
En 1946, se crean los cargos de dos vicepresidentes, mientras que en 1972 se elimina un vicepresidente.
Las reformas de 1983, retoman en el orden constitucional los cargos de dos vicepresidentes y para 1992, se introdujo una propuesta para eliminar a un vicepresidente, pero el paquete de modificaciones fue rechazado en referéndum.
Panamá es uno de los pocos países de la región que mantiene dos vicepresidentes en su sistema. México no los tiene, mientras que en Colombia y Estados Unidos se elige sólo a uno.
El abogado constitucionalista, Miguel Antonio Bernal coincide con Quintero, pero es aún más radical: "se debe eliminar a los dos vicepresidentes y adoptar un sistema semi parlamentario para sustituir el absurdo" sistema presidencialista que crea cargos " para zánganos".
Bernal explica que en caso de que se de una vacante del cargo de presidente por muerte, ausencia o impedimento físico, debe nombrarse un ministro encargado, que se escoja entre los miembros del Gabinete, y posteriormente llamar a nuevas elecciones en tres meses.
De igual forma, el ex vicepresidente de la República, Ricardo Arias Calderón, opinó en una ocasión que una vez electos los vicepresidentes "no sirven para gran cosa", al tiempo que los calificó como "llantas de repuesto".
A su juicio, los vicepresidentes hacen mejor trabajo cuando ejercen cargos dentro del Gabinete.