Había caminado la procesión de Don Bosco acompañada por su hijo de 4 años. Su fervor y fe estaban lejos de la tragedia que sobrevendría.
Lidia Elena Sinistierra Morales decidió regresar temprano de la procesión para escapar del tranque y la multitud, pero una bala se cruzó en su camino.
En un hecho que aún es investigado por las autoridades, fallecieron esta joven de 35 años, y Christopher Alleyne Allard, en el área de Carrasquilla, corregimiento de San Francisco.
Las muertes se originaron en medio de un intercambio de disparos, luego de un asalto perpetrado en una estación de gasolina, al comienzo de la vía Fernández de Córdoba.
Víctima inocente
La señora Sinistierra Morales viajaba como pasajera en un bus de la ruta Río Abajo-Veranillo, que estaba estacionado en el semáforo, mientras el asaltante y los policías se liaban a tiros.
Las balas, que aún no se sabe de cuál arma salieron, entraron por la puerta del bus e hirieron en el ojo derecho y en el pecho a la mujer que llevaba en brazos a su hijo.
El asaltante
El otro fallecido escapaba de las piedras que le lanzaba uno de los empleados de la estación donde había robado aproximadamente 140 balboas.
Según los testigos, Alleyne tiró una bolsa dentro de un vehículo blanco, y en su escapada cruzó la calle mientras el semáforo aún se encontraba con la luz roja.
El auto se dio a la fuga con la bolsa, y el delincuente corrió hacia Carrasquilla, donde se enfrentó a tiros con las unidades policiales.
Las autoridades encontraron en sus bolsillos B/.103.00 en efectivo, un celular Motorola, y la cacha de un revólver.
Hasta el momento los investigadores no han confirmado si se trata del dinero robado, aunque la cifra no corresponde al reporte de lo sustraído.