Con tamborito, parodias, velas, cruces y ataúdes los afectados y familiares de las víctimas del envenenamiento masivo con dietilenglicol le prepararon al presidente Martín Torrijos una despedida en el Parque Catedral.
Dentro del programa de protesta la agrupación realizó una dramatización de un juicio a los responsables de la negligencia que le costó la vida a más de un centenar de panameños.
El parque fue decorado con pancartas, todas exigiendo respeto a la vida y salud de los panameños, así como dos féretros que simbolizan a los cientos de fallecidos por el medicamento distribuido por la Caja de Seguro Social.
Según el Comité de Familiares por un Derecho a la Salud y la Vida en su despedida le recordaron al presidente Torrijos la manera indolente con que trató el caso, y aunque no llamaron la atención de ninguna autoridad de la Presidencia, por lo menos lograron desahogar el dolor ocasionado por la tragedia.