Nación

Vida rodeada de drogas, mujeres y bandas

Sus padres estaban muy ocupados en el trabajo, lo que aprovechó para delinquir.


Una vida rodeada de drogas, mujeres y malas compañías hicieron de Martín Wright Cotto, de 24 años, uno de los detenidos más peligrosos de la ciudad.

Tiene un largo historial de robos a mano armada, fugas de penales locales, un homicidio y su implicación en el homicidio de Damaris Mendoza, una mujer que fue hallada parcialmente calcinada, dentro de un auto, cerca del Puente de Las Américas, en junio de 2006.

Aunque sus padres eran estrictos, Wright Cotto no contaba con su presencia, fue una tía quien lo crió.

 

La adicción a la marihuana y su posterior dependencia de la cocaína, sumado a su ambición por el dinero, fueron elementos que, según Wright Cotto, lo hicieron convertirse en un delincuente.

Wright Cotto también fue integrante de las pandillas los Chicos de Plomo (CHDP) y los Niños de la Tumba Fría (NTF) y ha estado en cuatro prisiones en el país.

Su primera experiencia como recluso fue en el Centro de Cumplimiento de Tocumen. Luego en la cárcel pública de La Chorrera, en El Renacer y en La Joyita.

 

Así mismo, desde la cárcel mandó a agredir a personas, aliado con César De León, un fugitivo de alta peligrosidad, que fue encontrado este año putrefacto dentro del maletero de un auto en Parque Lefevre, tras haberse fugado de La Joyita.

Su infancia la vivió en el Valle de San Isidro, pero a los 11 años sus padres se mudaron a Mano de Piedra, en San Miguelito, lugar donde, contó, se agrupó con pandilleros, que lo incitaron a consumir drogas y a robar.

Alarmados por la conducta de Wrigth Cotto sus padres se mudaron a Nuevo Arraiján para sacarlo de la mala vida, pero aunque intentó cambiar nunca pudo, pues su adicción a las drogas y su ambición le impidieron alejarse de ese mundo que ahora lo tiene tras las rejas.


fecha edicion
old id
345811
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América