A pesar de que cada videojuego lleva plasmado a primera vista a qué edad va dirigido, la categoría más buscada es la M-Mature, etiquetada para mayores de 17 años, sin embargo, también los niños se muestran interesados.
Los juegos bélicos (de guerra) marcan como los más comprados en la tiendas, luego le siguen los juegos de deportes, según Sánchez, en esos casos, la tienda mantiene restricciones y se le explica a los padres su contenido y de comprarlo, será bajo su propia responsabilidad.
Pero exponer la mente de los niños a imágenes violentas podría afectar su comportamiento. Para la psicóloga Magaly Dunn es importante que los padres conozcan el tema de los juegos, pues "van condicionando la mente, la van preparando y llega el punto en que la persona pierde la capacidad de sensibilizarse".
"Lo que le demos de alimento a nuestra mente, definitivamente va a marcar nuestro comportamiento, nuestros hábitos", expresó a panamaamerica.com.pa.
Según el encargado de Panama Games, los fabricantes de videojuegos los crean basándose en la tendencia más buscada, entre estas la violencia.
Cuando el juego no se puede controlar
Además de preocuparse por el contenido de los juegos, los padres deben cuidar que sus hijos no se excedan en el tiempo de juego. Un estudio realizado en Estados Unidos por la Academia Estadounidense de Pediatría señaló que los niños y adolescentes que jugaban más, tenían una competencia social más baja.
En efecto, Dunn explicó que dedicar largas horas a los videojuegos podrían traer consecuencias en los niños, una de ellas, dejar de lado sus compromisos escolares o en casa.
"Cuando prefieren estar allí pegados al equipo se le invita a salir y él no quiere hacerlo, es preocupante y son señales de alarma", señaló.
Mentir sobre las horas de juego y la perturbación en el patrón de vida o ansiedad son algunas señales de adicción al videojuego.
Determinar horas de juego
Por ello, la psicóloga manifestó que los padres deben asignarle a sus hijos tareas en casa y determinar las horas de juego.
Además, si existe una adicción al juego se debe reconocer que hay un problema y buscar ayuda con un paidopsiquiatra.
"Le estamos haciendo un daño grande a nuestra mente, a nuestro cerebro, a nuestra capacidad de atención, de memorizar, de comprender", aseguró.
