Nación

Viernes negro, dolor en el alma

Veinte años después, ningún represor admite que tuvo que ver con lo sucedido.


AL odontólogo Manuel Cambra, quien el 10 de julio de 1987 era el presidente del Club Activo 20-30, aún le duelen no sólo en el cuerpo, sino en el alma, los casi 200 perdigonazos que recibió aquel "Viernes Negro".
Un dedo deforme y varios perdigones que todavía lleva por dentro son testigos de ese día, pero, según dice, también padece de frustración al ver que varios de los que se alzaron contra el pueblo están presentes en el Gobierno.
"Todo me duele muchísimo porque no ha rendido frutos todo el sacrificio", dice.
Recuerda con claridad los vejámenes vividos ese día, cuando se masacró a los miles de asistentes a la "Gran Concertación Blanca por la Democracia", convocada por la Cruzada Civilista.
Según Cambra, la crueldad fue tal, que los militares rellenaron perdigones con sal cruda.
"El dolor era indescriptible. Me pusieron anestésicos en inyecciones y cremas, pero la sensación era desesperante", narra, advirtiendo que se salvó porque le dispararon con escopetas recortadas.
Además cuenta que estando en el Hospital San Fernando, los militares querían llevarse a los heridos a la fuerza.
Ese día, unas 600 personas salieron lesionadas, mientras que igual cantidad fue arrestada.
Rubén Elías Rodríguez, uno de los pocos abogados que trabajó ese día para sacar a los detenidos, fue testigo del atropello que se dio.
"El juez dio condenas sin juicio de por medio, hubo presos golpeados y hasta fracturados, así como se dieron violaciones a hombres y mujeres que fueron detenidos ese día", contó.
¿Qué piensa del "Viernes Negro" 20 años después?
Manuel Solís P.: "Yo no tengo ningún concepto ni punto de vista que emitir sobre el "Viernes Negro", porque yo no tuve nada que ver con eso... Yo no hice absolutamente nada porque yo era ministro de Educación".
Balbina Herrera: "¿Por qué tú me llamas a mí para que te hable sobre el "Viernes Negro"? ¿Yo qué tengo que ver con lo que pasó ese día?... Lo que sí te puedo decir es que lamento que la sociedad haya estado dividida y que ojalá eso no vuelva a ocurrir".
Eduardo Herrera: "Yo no voy a hablar de eso, yo le prometí a mis hijos y a mi familia que nunca más volvería a dar entrevistas sobre el tema... Mis tres hijos se han ido a vivir al exterior porque están cansados de la prensa y de que se señale el pasado... A todos los que fueron detenidos ese día, yo di órdenes de que los liberaran".
Ricardo Arias C.: "Valió la pena todo lo que el pueblo sufrió aquel "Viernes Negro", porque ahora vivimos con mucho más respeto a los derechos humanos que en ningún otro momento de la historia. Ahora hay más libertad, y es una libertad casi salvaje".
Manuel Cambra: "A 20 años de ese día, me siento frustrado como ciudadano y como político porque no se han erradicado las "lacras" que habían en el Gobierno. Ahora es peor porque se han acentuado. Si bien es cierto que ya no hay persecución, reina la corrupción y el juega vivo, y poco a poco el panameño está perdiendo sus valores morales".


fecha edicion
old id
285726
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América