Panamá tiene su propio esquema de seguridad en la región fronteriza con Colombia, por lo que el compromiso de reforzar este delicado tramo territorial no implica operaciones conjuntas de los organismos policiales de ambos países, aclaró ayer el canciller de la República, José Miguel Alemán.
Indicó que en la reunión que sostuvieron el pasado miércoles los presidentes de Panamá y Colombia, Mireya Moscoso y Alvaro Uribe, respectivamente, hubo el compromiso de este último de reforzar el lado de su frontera.
Al hacer un balance de la reciente cita, Alemán expuso que los organismos panameños de seguridad continuarán con los esfuerzos para evitar que malos elementos sigan transgrediendo la frontera del país.
Sin embargo, acotó que cualquier acto en este sentido no debe interferir en el buen desenvolvimiento de las relaciones amistosas y comerciales que mantienen Colombia y Panamá. El canciller hizo alusión específica a la decisión panameña de no imponer visa a los ciudadanos colombianos que deseen ingresar a tierras istmeñas.
"Colombia es un país que en términos económicos tiene gran importancia para Panamá y prueba de ello es la reciente inversión de 300 millones que hizo en el país el Grupo Bavaria, además del proyecto Multicentro de la avenida Balboa y el hotel Decameron, entre otros", dijo.
Alemán insistió en la necesidad de mantener el balance entre la seguridad y los temas que tienen incidencia en la reactivación económica del país, como en efecto lo representa Colombia, nación de donde proviene el mayor número de turistas que ingresan a Panamá.
El jefe de la diplomacia panameña añadió que posterior a la reunión bilateral la mandataria panameña solicitó a los directores de la Policía Nacional y del Consejo de Seguridad que continuaran en Colombia coordinando con sus homólogos temas inherentes a sus responsabilidades.