Desde el primer día de carnaval, el sector este de la ciudad capital se vio lleno de retenes policiales.
Unos seis retenes con unidades policiales, de Migración y de la Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre, se encontraban apostados a lo largo de la carretera Interamericana revisando autobuses, carros particulares y pidiendo licencias y cédulas de identidad personal.
Se observó también a funcionarios de la Contraloría General de la República, reteniendo autos del Estado sin los debidos permisos y se encontraron algunos funcionarios de diversas instituciones conduciendo los autos con aliento alcohólico.