La medida de vigilancia de los vehículos del Estado, por parte de la Dirección de Fiscalización de la Contraloría General, ha dejado un mal sabor a los ediles de la provincia de Herrera.
Eladio De León, representante del corregimiento de El Tijera de Ocú, explicó que con la medida uno de los más perjudicados es él, debido a que la cabecera del corregimiento está a tres horas caminando de su casa, y para dejar el vehículo en el lugar se tiene que regresar caminando, porque la norma dice que el vehículo tiene que permanecer en la cabecera del corregimiento o en las instalaciones de la institución.
Por su parte, el director provincial de Fiscalización de la provincia de Herrera, Edwin Quintero, expresó que existen los mecanismos para que los usuarios de los vehículos puedan dar uso correcto a este bien del Estado, a través de los salvoconductos.
Agregó que lo que se busca es que los vehículos no estén estacionados en cantinas u otros lugares en los que no deben estar. Dijo que se ha denunciado a personas que están usando mal estos bienes.