El avanzado estado de deterioro y las condiciones infrahumanas que envuelven a la Villa del Indio se percibe a flor de piel.
Este albergue está ubicado en el distrito de David, donde llegan personas procedentes de la comarca Ngöbe Buglé.
Las condiciones en que se encuentra son deplorables, ya que falta agua potable, los sanitarios están sucios y las camas, en mal estado.
Desde hace algunos años, se desalojaron a los nativos que vivían en este lugar, debido a que fue creada para hospedaje temporal y ellos vivían ahí de manera permanente.
Maribel Sire González, administradora de la Villa, reconoció que el albergue está en condiciones criticas, sobre todo, la estructura de los tres pabellones.
"A veces tenemos agua sólo a las 3:00 p.m. y de allí no vuelve más en todo el día, no tenemos agua casi nunca", dijo.
La capacidad de este lugar es para alojar a 80 personas que lo utilizan generalmente cuando llegan procedentes de Renacimiento de la cosecha del café y cuando tienen familiares enfermos en el hospital Rafael Hernández o en el hospital Materno Infantil.
Sin embargo, Rogelio Moreno, cacique de la región Nedrini, explicó que la Villa está "en el suelo", porque las autoridades tradicionales se apartaron, luego de que los diputados del área llegaron a exigir la administración.
Advirtió que las autoridades tradicionales van a intervenir de nuevo y después no quieren que estos funcionarios lleguen a hacer política.
Daños.
Las fuertes brisas que sacudieron David han provocado un deterioro progresivo en el salón de reuniones y en los pabellones de los dormitorios.
La gente duerme en unos camarotes que tienen colchonetas sucias, a pesar de que muchos de ellos sólo quieren aliviar su cansancio para seguir su peregrinación.