Ninguna forma de violencia contra los niños, niñas y adolescentes es justificable y toda violencia es prevenible. Este es el mensaje central del primer Estudio de las Naciones Unidas sobre la Violencia contra los niños a nivel mundial, cuyos resultados se conocerán hoy.
El estudio, elaborado por el brasileño Paulo Sergio Pinheiro, revela que en todas las regiones las formas de violencia contra la infancia siguen siendo legales, autorizadas por el Estado y socialmente aprobadas, en absoluta contradicción con las obligaciones con respecto a los derechos humanos de los niños y niñas y adolescentes.
Ante ello, Pinheiro explicó que los gobiernos necesitan aceptar que esto es una emergencia real, aunque no nueva. En el caso de Panamá, el Estudio no brinda detalles específicos, pero a juicio de Pinheiro, hay avances notables ya que varias instituciones cuentan con "líneas calientes" en donde los infantes pueden "quejarse".
El estudio empleó un marco analítico basado en los ámbitos en los que transcurre la niñez como el hogar, la escuela, los sistemas de protección de justicia y la comunidad.
Entre las recomendaciones que propone el Estudio está el fortalecimiento de los compromisos locales, la prevención, la promoción de valores no violentos y ponerle fin a la impunidad.