Virginia Quintero Quintero, de 24 años, nunca pensó que moriría en el primer trabajo de su vida, donde se desempeñaba como empleada doméstica.
Esta joven, oriunda de Cricamola, en el área comarcal de la provincia de Bocas del Toro, murió el pasado viernes con otras cuatro personas, en un incendio que se registró en el supermercado donde trabajaba.
Tenía cuatro hijos, dos niñas y dos varones, y hace un año se había separado del padre de sus hijos, por lo que ella se mudó hacia Guabito con uno de sus hijos.
Desde entonces, rogaba a Dios que le concediera un trabajo para ayudar a su hijo y a su numerosa familia, pues la pobreza extrema era la compañera permanente en el humilde hogar.
Una tía le gestionó lo que sería su primer trabajo. Sus patrones serían una pareja de jóvenes asiáticos, que debido a la actividad comercial que generaba el supermercado que poseían, se vieron obligados a contratar los servicios de una empleada doméstica.
Con alegría recibió la noticia, e inmediatamente habló con la abuela Cecilia Palacio, de 60 años, quien sin pensarlo dos veces, le dijo que cuidaría de su hijo Adrián Palacio, de dos años, para que ella pudiera ayudar con el sustento de la casa.
El lunes 4 de mayo, muy temprano, Virginia se dirigía al primer empleo de su vida. Abordó un taxi de la ruta Guabito-Changuinola, luego de 18 kilómetros de viaje, llegó a la intersección de Finca 6.
Allí, la joven tenía que caminar unos 600 metros hasta llegar al Súper Poderoso número 6, situado en la entrada de la barriada Arco Iris.
Según su prima Hermelinda Beber, de 18 años, Virginia le dijo que el trabajo no estaba mal, pero que extrañaba a su hijo, por lo que solamente trabajaría una quincena.
Despedida.
Virginia aprovechó la amabilidad de su patrón, quien fue a visitar a un paisano en la frontera, para ir a ver a sus familiares en Guabito.
Después de la visita se despidió de su pequeño Adrián, de sus primos, tíos y abuela, dejando claro que el domingo, que era su día libre, llegaría temprano al hogar. Sin embargo, esa fue la última vez que pudo estar junto a su familia.