El presidente de la Internacional Demócrata Cristiana, Ricardo Arias Calderón expresó ayer que la visita del Papa Juan Pablo II a Cuba crea una oportunidad excepcional para el régimen de ese país.
En opinión de Arias Calderón, si este régimen ha podido permitir la celebración de manifestaciones religiosas y cívicas multitudinarias de un pensamiento diferente a su propia ideología, en orden y paz, y se reclama un apoyo electoral de casi 95%, puede sin duda introducir otros cambios en su relación con las iglesias y la sociedad civil.
Dijo que la visita también constituye una oportunidad para ahondar y ampliar el contacto y las conversaciones entre el gobierno cubano y opiniones divergentes, que viven dentro o fuera de ese país.
Asimismo manifestó que la visita de Su Santidad constituye una oportunidad para que los Estados Unidos reconsidere las medidas de embargo, que incluye la Ley HelmsBurton, calificadas por el Papa como "injustas y éticamente inaceptables".
Según Arias Calderón, la visita representa un llamado a la conciencia de las naciones para que acojan la advertencia papal sobre "una forma de neoliberalismo capitalista que subordina la persona humana y condiciona el desarrollo de los pueblos a las fuerzas ciegas del mercado", gravando a los países menos favorecidos.
Arias Calderón, quien estuvo en Cuba durante la visita del papa Juan Pablo II, dijo que le impresionó profundamente el resurgimiento de la fe cristiana del pueblo cubano, ya que el 82% de la población reconoce creer en Dios y más del 50% se ha bautizado en la fe católica.