Nación

Vivir una odisea en la embarcación Isla Contadora

Los naufragios se repiten, por lo que los tripulantes solicitan que se tomen medidas.


Eran las 8 :30 a.m del pasado 17 de septiembre cuando zarpamos del muelle 19 del Puerto de Balboa en la embarcación Isla Contadora, rumbo a Taboga.
Turistas, personal del Cuerpo de Bomberos de Panamá y medios de comunicación, nos dirigíamos hacia la maravillosa Isla de las Flores. Éramos aproximadamente 50 personas.
El día no podía ser mejor. Bajo el resplandeciente sol, las aguas se tornaban cristalinas, al punto que se apreciaban los peces por las tranquilas aguas caribeñas.
Un clima agradable se percibía durante toda la travesía por el mar. La flora también formaba parte del entorno natural.
Ninguno de los tripulantes de la embarcación Isla Contadora, pensó que la agradable travesía se tornaría un poco desfavorable.
Una hora después un percance ocurriría en el motor de la lancha, por lo que quedamos varados en plena mar. Nuestro punto de destino aún estaba lejos.
Fueron dos horas de largo recorrido y el cansancio de los pasajeros se reflejaba en su rostro. Al llegar al lugar sólo expresaron: "por fin llegamos a la Isla".
Tras un largo día en la isla, los deseos de regresar se notaban en cada una de las personas, quienes disfrutaron de la paradisíaca playa de Taboga.
A eso de las 5: 30 p.m. zarpó la embarcación del muelle de Taboga; ahora rumbo a la ciudad de Panamá. Pero, lo que nunca imaginé es que a nuestro regreso la odisea se volviera a repetir.
La tarde oscurecía rápido, y a pocos metros de la isla quedamos nuevamente varados. La desesperación y la incertidumbre se apoderaba de la tripulación, mientras que los encargados tardaban en reparar el desperfecto de la nave.
Caía la noche y todavía faltaban distancias por recorrer en una travesía que muchos calificaron de larga y preocupante.
La odisea todavía nos perseguía en la peor travesía de mi vida. A eso de las 7: 30 p.m., cuando no habíamos llegado al Puente de las América, la embarcación se descompuso una vez más, ahora frente al Causeway de Amador.
Debido a las pésimas condiciones del barco Isla Contadora, Panamá América, en busca de una explicación, conversó con uno de los encargados, quien se limitó a decir que no estaba autorizado para dar declaraciones, sólo pidieron disculpas por las fallas presentadas en la embarcación.
La embarcación Isla Contadora no contaba con luz, todo estaba a oscuras. Los pasajeros calificaron este viaje como una pesadilla ante los inconvenientes presentados.
Ante la zozobra de los pasajeros solo los calmaba el panorama, el cual reflejaba la belleza de la noche en el mar, ya que los barcos asemejaban grandes luciérnagas, mientras que a lo lejos se apreciaba la indefensa e iluminada ciudad.


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202738
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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