LA posibilidad de que se restablezcan las cuestionadas partidas circuitales es un tema del que ya se habla en la Asamblea Nacional, y en la que pocos o casi ningún diputado parece oponerse.
Fue precisamente el pasado 1 de septiembre cuando en su discurso de toma de posesión, el presidente de la Asamblea Nacional, Pedro Miguel González, abanicó la posibilidad de buscar un mecanismo para que los diputados tengan a futuro algunas partidas para ejecutar proyectos de inversión en sus circuitos.
Esta posición ha empezado a generar algunos cuestionamientos entre quienes creen que estas partidas buscan fomentar el clientelismo político, y entre quienes en su momento tomaron la decisión de borrar del presupuesto estatal esta cuestionada figura.
Las partidas circuitales, que representaban para el Estado cerca de 38 millones de dólares anuales, fueron eliminadas por la ex presidenta de la República, Mireya Moscoso, tras aducir que estos dineros eran utilizadas por los legisladores para hacer política con la finalidad de conseguir la reelección.
Ayer, tras ser consultada en torno a la posibilidad de que estas sean retomadas, la ex presidenta Moscoso afirmó que poner en vigencia estas partidas sería un error, puesto que a su juicio, este dinero debe ser utilizado por los representantes de corregimiento, que son los que están en las respectivas comunidades y los que conocen más los problemas que se dan dentro de sus comunidades.
"Yo no creo que deberían darle esto a los diputados. Eso no sería lo correcto", acotó Moscoso.
Quien hoy es el presidente de la Asamblea Nacional, el diputado Pedro Miguel González, en su rol de legislador opositor denunció en el 2002 que la presidenta Moscoso eliminó las partidas circuitales para los legisladores opositores, pero disfrazó partidas considerables para favorecer a legisladores que la respaldaban.
Para los representantes de la sociedad civil, retrotraer las partidas circuitales representa un retroceso a la democracia ya "debilitada y cuestionada", porque estas partidas propiciarían el "clientelismo político".
Esta propuesta de acuerdo con la directora Ejecutiva de la Comisión de Justicia y Paz, Maribel Jaén contradice mucho los pocos avances que se han dado en la lucha contra la corrupción, y llama mucho la atención que sea discutida a escasos dos años del torneo electoral de 2009.
En tanto, Enrique de Obarrio, representante de la sociedad civil en el Plan de Concertación Nacional, calificó esta posibilidad como una intención cuestionable que para nada debe sorprender a la ciudadanía.
Indicó que una vez más diputados de gobierno y oposición hacen mancuerna para servir sus intereses particulares a través de la política.
"No nos llamemos a engaño, lejos de servir al pueblo, se quiere regresar al nefasto uso de las partidas, que es dinero de todos, con fines reelectoreros. La oposición a esta posibilidad debe hacerse sentir. Hay que exigir mayor rendición de cuentas sobre la utilización de recursos de todos", acotó.
Vuelve la danza de los millones a la Asamblea
El diputado opositor, Alcibiades Vsquez, ve bien esta posibilidad, sólo si existe un manejo transparente.